Uno diría que en el entorno de crisis que tenemos encima, lo más normal sería que las familias españolas cada vez sacaran más dinero de la bolsa para atender sus necesidades y que su importancia como actor en el conjunto del mercado bajara... ¿No? Pues todo lo contrario. 

Del conjunto de acciones que cotizan en la bolsa española, ha aumentado el porcentaje que está en mano de las familias del país, como se puede ver en este gráfico, que he generado a partir de un informe de BME.

¿Cómo es posible?

Tres factores que lo explican, aunque en mi opinión se trataría sobre todo del primero: 

1. El principal, en mi opinión, la nueva forma de remunerar al accionista en los bancos y algunas de las principales empresas del país con el scrip dividend, que Josep Prats criticaba recientemente en este post. En vez de pagar en efectivo, por defecto asignan nuevos títulos a los ahorradores. Sólo si solicitamos el efectivo se nos abona en cuenta.

De este modo, la pasividad de los ahorradores lleva a un 'empapelamiento' masivo. Aunque imagino que habrá gente que no lo haga pasivamente, sino porque prefiere las acciones, tiendo a pensar por mi experiencia que serán los menos.

2. La reconversión del sector financiero y las ventas que muchas entidades han tenido que realizar de participaciones, que hace bajar al sector.

3. El menor atractivo que ven los inversores internacionales en el mercado español, que les ha hecho perder peso en la tarta total desde hace dos años.