La ha vuelto a liar parda. Elon Musk, fundador y consejero delegado de Tesla, ha vuelto a cruzar otra de esas líneas rojas que solo separa Twitter: la realidad de la ficción y las noticias verdaderas de las ‘fake news’. También entre lo que puede y no puede hacer el ejecutivo de una empresa cotizada sin ser acusado de manipulación de mercado, un grave delito financiero al que se expone.

En una serie de mensajes a través de su cuenta en esa red social, el empresario sudafricano aseguró el martes que tiene el respaldo de grandes inversores para excluir a Tesla de bolsa a un precio de 420 dólares por acción.

El mercado creyó a pies juntillas las palabras de Musk y las acciones del fabricante de coches se dispararon un 11%, hasta los 379 dólares. Su posible oferta de compra supone valorar a Tesla en más de 80.000 millones de dólares.

Según lo expuesto por Musk en unos cuantos tuits, el plan consiste en excluirla de bolsa con una operación similar a la que realizó con SpaceX, su empresa de cohetes, junto a Fidelity y Google (Alphabet). 

Guerra a los bajistas

 

Sin embargo, ¿por qué anunciar un precio superior al de mercado sin presentar ninguna oferta? El precio a pagar supone ofrecer una prima del 23% respecto a la cotización de Tesla previa al anuncio. ¿Por qué a 420 dólares?  La respuesta está en la particular guerra que mantiene Musk con los inversores bajistas que están acosando a la compañía y desplegando, en su opinión, "una campaña de propaganda" contra la empresa para hacer caer sus acciones en bolsa.

El mensaje caló hondo en el mercado y la cotización de Tesla se disparó Musk quiere acabar de una vez por todas con los inversores que apuestan a la baja sobre la acción de la compañía. Solo unas horas antes, también a través de Twitter, Musk compartió un meme de Hitler en el que se parodia a los inversores que apuestan a la baja contra la empresa.

Según los datos de Nasdaq, las acciones en manos de los 'cortos' se elevaron hasta los 34 millones de títulos hasta la semana pasada, que suponen una apuesta de 12.000 millones de dólares. El consejero delegado de Tesla lanzó el globo sonda de una operación a 420 dólares con el objetivo de hacer perder dinero a los 'cortos' y que salgan de la empresa.