A lo largo de hoy, y con motivos más que justificados, se han ido produciendo una serie de artículos valorando la trayectoria vital y profesional de Emilio Botín. Si bien es cierto que por la autoría de muchos de ellos he aprendido cosas que desconocía sobre el que ha sido de lejos el mayor representante del sector bancario en España, en general he visto poco comentarios criticos con su gestión.

 

Dentro de las diferentes personas que han hecho algún comunicado me han parecido interesantes:

Cesar Alierta: " Emilio Botín ha sido un adelantado a su tiempo"

Juan Luis Cebrian:  Los paraguas del banquero

Alberto Artero:  Emilio Botín, adiós al último gran banquero

Jose Antonio Zarzalejos:  Las luces del hombre del color rojo

Francisco González  (BBVA) lamenta el fallecimiento de Botín y se suma al dolor de su familia

 

Al final, muchas de ellas se centran en aspectos estrategicos,tácticos en cuanto a la gestión del Banco, pero pocas o casi ninguna hablan de la creación de valor pura y dura para el accionista.

Y aqui es dónde comienza el debate. Buscando sobre los gestores con mayor valor añadido he  encontrado con un artículo en el economista en el que entre otras cosas afirman lo siguiente en relación a Don Emilio:

«Hace casi tres décadas que Emilio Botín-Sanz tomó las riendas de la presidencia del Banco Santander, en 1986 -aunque se incorporó en la entidad en 1958-. A lo largo de estos años, la entidad de origen cántabro ha protagonizado la incorporación de Banesto y la fusión con Banco Central Hispano. Pero si en un rasgo podemos ver el paso del empresario cántabro por la compañía es en el incremento que el valor bursátil de la entidad ha experimentado a lo largo de sus años de mandato . Desde el año 1990 -cuando podemos hablar de la bolsa moderna española-, la capitalización del Santander era de poco más de 3.000 millones de euros. En casi treinta años, esta cifra casi se ha multiplicado por 20, por lo que Botín ha ayudado a la firma a generar más de 63.000 millones de euros.   »

La verdad que cuando lo he visto, he de reconocer había algo que no me acababa de cuadrar. Si bien es cierto que de primera mano soy consciente que la gente que tenía Santanderes en los años noventa generó importantes plusvalías, no me sonaba ni por asomo que estas fueran de 20.000%. Sobre todo teniendo en cuenta la afición que contaba la dirección del banco con la emisión de nuevas acciones.

Y aqui es dónde he encontrado otro artículo interesante de GurusBlog. Con una visión mucho más crítica sobre la gestión, afirma entre otras cosas que sólo genero valor por el equivalente a un 2,11% anual. Aproximadamente un 52% durante el periodo, y muy lejos de ese multiplicar por 20 de el economista. Os dejo algunos párrafos que merecen la pena.

« La causa  la tenéis en que se ha pasado de 111 millones de acciones en 1990 a casi 12 mil millones de acciones. Obviamente no todos los incrementos de acciones son dilutivos por el accionista, es dilutivo cuando se amplía capital y se aporta dinero a la entidad, pero el impacto es neutro cuando se realiza por ejemplo un Split y el Santander en los últimos 24 años ha realizado unos cuantos splits. También habría que tener en cuenta, todos los dividendos que el Santander ha distribuido en metálico durante estos años entre sus accionistas. »

« Botin no ha convertido el Santander en el gigante que es hoy en día gracias a una gestión extraordinaria, sino sobre todo gracias al dinero de los accionistas y a las sucesivas ampliaciones de capital que es lo que han permitido financiar un crecimiento que no les estaba dando un valor fuera de lo común. Cuidado no confundamos tamaño con valor. »

Y aqui es dónde me entran las dudas. Es evidente que alguno de los dos tiene que estar equivocado. Personalmente me encuentro  más cerca de la versión de GurusBlog, pero tampoco lo veo claro al 100%. No hay ninguna empresa que creciendo al 2% se haya convertido en una de las más grandes del mundo.

 

A ver si alguien ducho en el tema me puede sacar de dudas. ¿Quien tiene razón, el Economista, o GurusBlog?