El Ibex está cayendo más de un 2% a esta hora. Vuelve a alejarse de los máximos anuales y se va por debajo de los 10.400 puntos.

Llama la atención lo grueso de la caída... Porque nos hemos acostumbrado a que no haya mucha volatilidad en mercado.  El Ibex hace 10 semanas que no tenía una caída superior al 2% y está en el Top 5 de descensos este año.

A mí, desde una óptica de largo plazo, no me preocupa la volatilidad, es lo que genera las buenas oportunidades de compra para los que saben lo que compran. Ahora bien, el movimiento del mercado hoy tiene otra lectura que conviene tener en cuenta. 

No sólo cae la bolsa hoy, sino también el precio de los bonos de países periféricos. Ello explica, por ejemplo, que los bancos españoles estén entre los mayores descensos, por su sensibilidad a la deuda pública. ¿Por qué todo este lío?

Todo se ha originado por un rumor, según el cual Grecia estaría considerando aplicar un impuesto especial a las ganancias que hayan obtenido los inversores extranjeros con sus bonos durante la mayor parte de 2012 y 2013.

El Gobierno de Grecia ha intentado aclararlo. Explica que no es un nuevo impuesto, sino que se aplican los que eran vigentes en esa franja. Y que, de hecho, estos impuestos se eliminaron para las plusvalías generadas a partir de enero de 2014. 

No soy ningún experto en fiscalidad griega sobre las transacciónes financieras internacionales con su deuda, pero saco un par de conclusiones: 

- Después de la fuerte bajada en rentabilidad de la deuda periférica en los últimos años, hay mucho más que perder de lo que se puede ganar en este activo.

- La luna de miel de los inversores en deuda pública periférica con los países periféricos puede terminar en cualquier momento. Basta un sólo rumor para que se asuste el personal

- El gran riesgo para la recuperación de España, Italia, Portugal y demás está en que vuelva a dispararse el interés de la deuda pública.

Todo parece bastante obvio, pero parece que se nos había olvidado.  

En fin, Draghi y la gente del BCE saben todo esto muy bien. Por eso, de manera acertada en mi opinión, se siguen guardando la bala de un QE a la europea.