La decisión de Moody's Investors Service's de rebajar la calificación crediticia de España en dos escalones, según la propia agencia, ha venido motivada por las maltrechas cuentas de las comunidades autónomas que dañarán la capacidad del país de conseguir sus objetivos fiscales este año. De hecho, la agencia calcula que se superará de largo el objetivo de déficit del 1,3 por ciento para este año de los gobiernos regionales, lo que llevará al Gobierno de la nación a incumplir su objetivo de déficit público que se quedará como mínimo medio punto por encima del 6% previsto.

Moody's también se ha mostrado preocupada por las actuales tensiones del mercado provocadas por la crisis de deuda de la eurozona, así como las peores perspectivas de crecimiento que dificultarán al Gobierno alcanzar sus objetivos de expansión de la economía. La firma ha rebajado su previsión de crecimiento del PIB de España en 2012 al 1% como mucho, frente a las expectativas anteriores de un crecimiento del 1,8%. Esa menor expansión económica hará más difícil que España logre sus objetivos fiscales.

La Bolsa, sin embargo y de momento, sigue más pendiente del fondo de rescate de la Unión Europea.