Mensaje en mi grupo de whatsapp de amigos de la univeridad después de confirmarse el éxito de la moción de censura a Mariano Rajoy

"La que va a caer en la bolsa estos días"

Muy parecido a lo que comentaba hace unos días con otros amigos.

Pues no, resulta que no. De momento, lo que está pasando es todo lo contrario. 

El día en que ha triunfado por primera vez una moción de censura en España y Pedro Sánchez ha pasado a ocupar la Moncloa en sustitución de Mariano Rajoy el Ibex está subiendo cerca de un 2%
 

¿Por qué estas subidas?

Alguno dirá que porque había caído mucho la bolsa los últimos días y tocaba rebotar, otros lo atribuirán a la confianza de los inversores en el nuevo gobierno... Yo creo que la tormenta política en España ha tenido un impacto mínimo en mercados, que lo que realmente está pesando es lo de Italia. Allí lo que está llegando a cuestionar es el euro, algo que aquí ningún partido con posibilidades de gobernar pone en tela de juicio. Y la propuesta de un ministro de economía euroescéptico es lo que había hecho sonar las alarmas, sobre todo al ser rechazado por el presidente Mattarella, lo que podía alimentar aún más a los antisistema. 

Y la novedad que tenemos hoy en Italia es que hay acuerdo entre estos partidos para proponer otro gobierno, con ministros menos eurobeligerantes. Esto ha tranquilizado a los inversores y ha relajado la la prima de riesgo transalpina. Y ha aupado a los bancos en bolsa. Y los bancos pesan mucho en los índices. 


¿Pero no debería caer el Ibex con un gobierno tan débil?

No necesariamente. Hay que recordar que los presupuestos ya están en proceso de aprobación y que el PSOE se ha comprometido a respetarlos en su negociación con el PNV para recabar su apoyo a la moción. De hecho, lo más lógico sería que el propio PSOE los acabara apoyando también, ahora que está en el Gobierno. Sería muy curioso que acabamos teniendo uno de los presupuestos con más votos a favor de nuestra historia reciente.

Además, como decía ayer Paul Brain en el grupo de BNY Mellon, la ausencia de gobierno con capacidad ejecutiva real, "a veces, en los mercados  puede ser visto como buenas noticias (si no hay cambios en los presupuestos), por lo que no esperamos muchas más subidas en los diferenciales respecto a la deuda alemana". 

 

¿Y si aprueba medidas como derogar la reforma laboral? 

Es verdad que hay actuaciones del Gobierno del PP, como la reforma laboral, que han sido muy aplaudidas por los economistas y los inversores, por haber generado mayor competitividad en el mercado laboral español. Y también es cierto que Pedro Sánchez prometió en su momento derogar la reforma laboral si llegaba a la presidencia. Pero cuesta que vaya a afrontar medidas como ésta partiendo de sólo 84 diputados. Necesitaría los votos, por ejemplo, del PNV, que quizá no estaría por la labor. O sí, cualquiera sabe. Pero vaya, que fácil no le sería. Y parece tan complejo ahora mismo que nadie lo espera.


¿Y la incertidumbre con Cataluña? 

El mercado esto lo tiene totalmente ninguneado, la verdad. Se ve más como un tema totalmente local que otra cosa. 

 

¿En qué fijarse a partir de ahora? 

La clave a corto plazo seguirá siendo Italia. Si se normalizara allí la situación, volvería la tranquilidad a los periféricos. "Tras la corrección sufrida, nuestra recomendación es de mantener las posiciones. Pensamos que conforme la situación política en Italia se vaya aclarando, los precios se
irán recuperando. En otros episodios de volatilidad los precios han tardado en recuperarse entre 1 y 3 meses", explica Cristina Gavín en el grupo de Ibercaja. Si esto sucede, lo de los últimos días quedará sólo en un mal sueño. 

A medio plazo, el asunto estará en cómo nos vamos acercando o no a la recesión en la economía mundial, cómo se va normalizando el ciclo de subidas de tipos de interés y cómo evolucionan los beneficios. España, hasta que haya nuevas elecciones y salvo que salga algo muy raro, estará en segundo plano. 

Lo que nos recuerda una vez más lo visto estos días es que hay que tener cuidado con sobrerreaccionar a las noticias de corto plazo, que igual acabas saliendo en el punto de máxima tensión, como comentabamos ayer en nuestro Finect Week.

¿No os parece?