Argentina, Venezuela, Reino Unido… Los golpes sobre la cuenta de resultados se han sucedido en los dos últimos años para Telefónica, que atraviesa su peor momento en bolsa en los últimos seis años. Su cotización actual (6,7 euros) se sitúa en mínimos desde 2012, ajustando el precio al sucesivo pago de dividendos realizado desde entonces. Teniendo su precio ajustado en bolsa, Telefónica ha perdido el 45% de su valor en bolsa en solo tres años. Si tomamos como referencia 2007, antes de la crisis, la caída también se sitúa en torno a esos guarismos.

¿Qué está pasando con la que fue mayor empresa española en bolsa? Veamos cuatro claves para entender cuáles son las principales problemas que lastran su cotización y cómo la eliminación de estas incertidumbres pueden revertir su mala marcha o acelerarla. Los últimos resultados del segundo trimestre hundieron a Telefónica en la ciénaga bursátil.

El dividendo y la pérdida de su inviolabilidad

 

Es un error común no tener en cuenta los pagos al accionista a la hora de analizar la evolución del precio de las acciones. El dividendo supone una salida de caja. Por tanto, se descuenta de forma automática del valor de la compañía y se resta del precio de cotización el día que se paga. Solo el pasado año repartió más de 2.000 millones de euros a sus accionistas, a razón de 0,4 euros anuales.  En el caso de Telefónica, los inversores siguen cuestionándose si lo mantendrá. 

El dividendo es la manera de mantener fiel a un tipo de accionista que busca esas rentas recurrentes. Es intocable para algunos y una señal de alerta para otros. En 2016, sin embargo, la compañía decidió recortarlo casi a la mitad desde los 0,75 euros que repartía hasta 2015. La justificación fue la necesidad de reducir deuda, pero para algunos inversores institucionales el recorte del dividendo fue una señal para poner en cuarentena a la compañía.

Telefónica perdió a parte de su base accionarial de fondos e inversores que buscaban ese dividendo. Con las caídas en bolsa, el atractivo de la operadora por esta cuestión se ha ido recuperando: la rentabilidad por dividendo ha subido del 4% al 5,7% en los dos últimos años, pero las dudas persisten en el mercado: ¿lo recortará de nuevo? En esta píldora de Finect puedes consultar los dividendos que has cobrado en Telefónica en función del número de acciones que tengas en cartera.

¿Cuántos dividendos reparte una compañia?:


La deuda y el fin de la ayuda del BCE

 

Fruto de la desinversión de activos (Telxius) y el recorte de dividendo, la evolución de la deuda de Telefónica ha sido decreciente en los tres últimos años, pero al mismo tiempo lo está siendo su facturación. La deuda financiera neta de Telefónica ha pasado de 49.900 millones de euros en 2015 a algo menos de 44.000 millones en la actualidad. Su facturación global rondará en 2018 los 50.000 millones, casi 4.000 millones menos que en 2015.

Pese a que Telefónica está aumentando la rentabilidad de su negocio en mercados como en España, la reducción de su perímetro de ingresos está sembrando de dudas su capacidad para seguir reduciendo deuda. La operadora sigue saliendo al mercado y emitiendo bonos, pero lo está haciendo con la inestimable ayuda del Banco Central Europeo (BCE).

El guardián del euro no es solo quien mantiene los tipos de interés oficiales en el 0%, sino también quien contiene el coste de la deuda para las empresas privadas. De hecho, el BCE se ha convertido en uno de los principales compradores de bonos de Telefónica, pero en diciembre de este año pondrá fin a esas compras de deuda privada, según anunció en junio. ¿Qué ocurrirá cuando Telefónica salga al mercado y tenga que pagar más por su deuda?

Algo se perdió en Argentina, Venezuela, Reino Unido…

 

Por último, Telefónica se ha visto golpeada desde el verano de 2016 por una serie de crisis en los mercados en los que opera. Reino Unido marcó el inicio de un cambio radical de estrategia. La compañía española pasó de tener como disponible para la venta su negocio en el país (O2) a reintegrarlo dentro del grupo después de que Bruselas vetase su venta y que los británicos votasen por el Brexit en referéndum. Tras España, el británica era su principal mercado.

Venezuela, donde la operadora sigue siendo la principal teleco del país, le ha producido un quebranto permanente hasta convertirse en algo irrelevante para su negocio global. Sin embargo, ha seguido consumiendo recursos. La reestructuración monetaria que ejecutó el Gobierno de Maduro ha convertido en una pesadilla sus operaciones en el país.

Por el mismo camino de la amargura le está llevando Argentina, que suponía el 6% de los ingresos de Telefónica antes de la crisis que se inició en mayo. El peso argentino ha perdido cerca de la mitad de su valor frente al euro desde entonces y, del mismo modo, la cuenta de de la operadora volverá a sufrir otro impacto no previsto en este 2018. Los resultados del tercer trimestre que se publicarán en octubre darán pistas sobre la dimensión del golpe.