Brasil, la mayor economía de América tras EEUU, se convierte este lunes en el principal soporte de la bolsa española gracias a su influencia sobre tres pesos pesados del Ibex 35: Banco Santander (+2,5%), la acerera Arcelor (+4%) y la operadora Telefónica (+2,5%). La fuerte presencia en el país de las tres multinacionales -que obtienen allí alrededor del 25% de sus ingresos- ha contagiado sus cotizaciones de la euforia inversora con la victoria del ultraderechista Jay Bolsonaro en las elecciones presidenciales brasileñas.

“Bolsonaro, a pesar de ser la opción preferida por los inversores, genera muchas dudas por su personalidad. Además, si quiere sacar adelante sus reformas fiscales deberá lograr el apoyo del Congreso, algo que no tiene en absoluto asegurado. Su victoria, al menor en el corto plazo, creemos que será bien acogida por los mercados brasileños y por las empresas europeas y estadounidenses con fuerte intereses en el país sudamericano”, señalan los analistas de Link Securities en su informe diario.

La escalada del real brasileño (+14% desde mínimos de septiembre, hasta 3,7 dólares) rompe la tónica de debilidad de los mercados emergentes después de las crisis de Turquía y Argentina en los últimos meses. El Bovespa, índice de referencia de la bolsa carioca, acumula ya un alza del 15% desde mediados de septiembre y este lunes, según las cotizaciones previas de los ETFs en Europa y Japón, subirá más del 10% en la apertura de la sesión esta tarde.

Además de Santander, Telefónica e Iberdrola, otras compañías españolas con fuerte presencia en Brasil son la aseguradora Mapfre (24% de sus primas), la eléctrica Iberdrola (11% de sus ingresos)  la empresa de seguridad Prosegur o dos compañías que han vivido la embestida de los mercados en las últimas jornadas como supermercados DIA (8% de sus ingresos) o el fabricante de envolturas alimentarias Viscofan.

“El mercado ve con buenos ojos a Bolsonaro, al barajarse como su posible ministro de economía a Paulo Guedes, un economista de Chicago bastante ortodoxo y con una visión muy liberal de la economía (privatizaciones de empresas públicas, mantener el techo de gasto, reforma de las pensiones y la función pública, ahorro en gasto público con mejoras de servicios, etc). No hay que olvidar que lo que necesita Brasil es controlar sus cuentas públicas (7% déficit público/PIB, 77% Deuda pública/PIB)”, apuntan desde Renta 4 Banco.

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