Dentro de algunos años espero dedicarme sólo a jugar al golf y a hacer trading. Lo único que necesito es depurar a la perfección mi compromiso entre  tiempo y dinero.

Dicho esto, como operador en bolsa profesional y golfista amateur (handicap 12), veo similitudes importantes entre las dos actividades que me ayudan a mejorar de forma cruzada y me gustaría compartirlas siguientes:

 

1.    La psicología como factor clave.

Todos sabemos lo que le ocurrió a Tiger Woods, tras destaparse sus escarceos amorosos, provocándole una desestabilización personal que lo ha relegado a ser prácticamente un jugador del montón. La pérdida de un familiar, o un cambio sustancial en la vida personal tienen efectos directos en el rendimiento. En el mundo de la bolsa pasa lo mismo, lo que hace muy importante estar centrado. De lo contrario, los errores se suceden en cascada.

 

2.    Golpe a golpe.

O trade a trade. Tanto en un caso como en otro, se han de considerar sucesos independientes, no pensar en los hechos pasados y centrarse en la ejecución actual. El resultado vendrá solo, pero las ejecuciones pasadas (buenas o malas) no nos has de afectar, o no avanzaremos.

 

3.    El drive da la gloria y el putt da la victoria

Esta frase es muy conocida en el mundo del golf. En el trading pasa igual, ya que la entrada en la posición es infinitamente menos importante que la salida. Considerando la aleatoriedad del mercado, la entrada no aporta nada, siendo la salida, el “putt” donde no se puede fallar, siendo estrictos en el Stop loss e intentando coger un buen porcentaje del recorrido.

 

4.    Promedio de “putts”y “greenes” alcanzados

Al final del recorrido, lo que cuenta de verdad son las estadísticas, la media de pateos por hoyo, greenes alcanzados, etc. Por otra parte las distancias de los golpes de cada palo han de tener la menor desviación típica posible, teniendo la seguridad de poner la bola donde se desee. Las estadísticas, probabilidades y análisis de datos son el punto de partida y la herramienta de mejora. “Lo que no es medible no es mejorable”.

 

5.    El agua y los fueras de límites

Todo iba muy bien, pero ha llegado ese hoyo fatídico y te has metido tres fueras de límite apuntándote un 11, donde con jugar un golpe de aproximación o apoyarse en la parte derecha era más que suficiente para sacar el hoyo adelante sin problemas. Además, a partir de ese momento has empezado a jugar fatal y has arruinado el recorrido. Gestión de riesgo, gestión de riesgo y gestión de riesgo; ese es el único concepto que nunca puede olvidarse. No puedes permitirte cometer errores graves que te puedan dejar fuera del mercado, y en la bolsa sin capital alguno, donde además es la herramienta de trabajo.

 

6.    Jugar contra ti mismo

Tú eres tu rival, hasta en un “match-play”, tú eres tu mayor enemigo. Concentración, superación, “focus” en el objetivo… es lo que permite obtener un buen resultado. Los mercados financieros son ciegos a tu presencia, no hay rivales, nadie va contra ti (aunque a veces creamos que alguien nos espía con una cámara para que nos salte el stop al tick). El resultado depende exclusivamente de ti mismo.

 

7.    Entrenar y repetir

Cuántas veces nos hemos dicho: “he jugado mal porque:…no juego habitualmente…no voy a la cancha de prácticas…”. Y es cierto. El entrenamiento es esencial para lograr consistencia. Repetición y disciplina para alcanzar la mecánica adecuada, da igual el tipo de swing (o de estrategia), más o menos elegante o refinado, lo que importa es ejecutar siempre de la misma manera para obtener el mismo resultado.

 

Aquí dejo estas reflexiones, que no son las únicas, habiendo otras más generales como competitividad y capacidad de concentración. Por mi experiencia, interpreto que jugar al golf puede ayudar el trading y que todo buen jugador de golf tiene unas características adecuadas para el trading.

¡Suerte en los mercados!, y en el campo

:-)

GR