Venía comentando en las últimas semanas que, con el euro cerca de los 1,4 dólares, los alemanes irían poniendo cada vez menos pegas a que el BCE adopte medidas poco convencionales. 

La economías alemana es una de las más exportadoras del mundo. Sus exportaciones representan un 41% del PIB, casi el triple que la media de la zona euro, que anda por el 13,1%. Por eso, la fortaleza del euro debilita expresamente a la mayoría de sus empresas.

Pero es que, además, entre sus mayores socios internacionales figuran China, el 5º país al que más exporta, y Rusia, en el 11er lugar. Dos economías que ahora afrontan una etapa complicada. 

Si, además, en la Europa periférica los siglos de deflación aumentan... Pues el famoso discurso de no hay que adoptar medidas especiales por parte del BCE se desmorona un poco, en favor de los intereses nacionales. 

Es decir, que empieza a aflorar distintos riesgos para el crecimiento de los beneficios en sus grandes empresas.

Conclusión: lo esperado empieza a ocurrir. Weidmann, el otrora inflexible presidente del Bundesbank, el banco central alemán, ya no ve con tan malos ojos ser poco ortodoxos en la política monetaria. 

Cada vez veo más claro comprar dólar y vender euro... Hoy el euro se ha ido de nuevo hasta los 1,377 euros tras haber recuperado los 1,38 dólares.

¿Saben la bolsa que más ha subido hoy? Sí, la alemana. Un 1,6% el Dax, casi el doble que el Ibex 35 en la sesión.