¿De qué depende la evolución de las bolsas? De un sinfín de factores... pero entre todos estos factores hay uno especialmente importante: las expectativas de los analistas. Si los resultados empresariales baten a las previsiones de los analistas, lo más probable es que los mercados suban; si, al contrario, lsi os resultados empresariales decepcionan, hay fuertes probabilidades de que las cotizaciones caigan. Fijénse, por ejemplo, en este gráfico de James Montier (famoso estratega que acaba fichar por GMO en EEUU) que muestra en negro los resultados reales obtenidos por las empresas y en rojo las previsiones de los analistas para cada año natural desde el año 2000. Fijaros como en los años 2000-2001-2002 las expectativas eran muy optimistas... resultado caída de las bolsas. Miren como en los años 2003-2004-2005-2006 pasó exactamente lo contrario: resultados mejor de lo esperado y bolsa alcista. ¿Y ahora me diréis?  Pues fijénse en la última barra del gráfico. Ya veremos si los resultados cumplen con las expectativas.