Hay muchas fórmulas de ahorro para la jubilación y muchos productos para completar la pensión pública. Las rentas vitalicias son uno de los que más crece entre las personas cercanas a su jubilación, en línea con la evolución del resto de seguros de ahorro.

_________________________________________________________________________________________________

Una manera fácil y sencilla para empezar a invertir son los roboadvisors, por ello en Finect hemos creado un escaparate donde podréis encontrar los mejores. ¡Pincha aquí y compara! 

__________________________________________________________________________________________________

Que es una renta vitalicia

Las rentas vitalicias son un seguro de vida-ahorro que aseguran el cobro de una renta periódica a lo largo de toda la vida. Es decir, convierte en rentas el capital que se aporte. Esta aportación se realiza normalmente con una prima única, es decir, una aportación inicial, pero también las hay que permiten aportaciones periódicas.

Para que lo entiendas mejor, el funcionamiento de las rentas vitalicias de otra forma, el usuario aporta un dinero inicial y la aseguradora se compromete a pagarle una cantidad periódica hasta su fallecimiento (de ahí el nombre de vitalicia). 

asesores_finect

 

 

Lógicamente, la cantidad a cobrar está directamente relacionada con el dinero que se aporta (esa prima única) y otros factores como la edad o el género. Al final, lo que la aseguradora hace es calcular cuánto se puede recibir cada mes en función de la esperanza de vida de la persona que lo contrata, teniendo en cuenta que será capaz de obtener una rentabilidad anual de entre el el 1% y el 1,5% durante ese tiempo. Y es que de otra forma no tendría ninguna ventaja frente a dejar el dinero en una cuenta corriente e ir retirándolo por su cuenta.

Existen diferentes tipos de rentas vitalicias dependiendo de cuándo se empiece a cobrar (inmediatas o diferidas) y también de las posibilidades de rescate. En este sentido cabe diferenciar tres modalidades de renta vitalicia. Son las siguientes: capital cedido, rentas constantes y en forma mixta.

  • Modalidad de capital cedido. No incluye la posibilidad de recuperar el dinero invertido (la prima inicial) en ningún momento, ni siquiera en caso de fallecimiento. Esta falta total de liquidez se premia con una unas rentas más altas que en el resto de modalidades.
  • Modalidad de rentas constantes o capital reservado. En este caso sí se puede cancelar el seguro de rentas vitalicias en cualquier momento y en caso de fallecimiento los beneficiarios del seguro cobrarán la prima aportada. Eso sí, en caso de recuperar el dinero antes del fallecimiento sólo cobrarás el valor de mercado. La posibilidad de 'salir' del producto hace que la renta que paga sea menor.
  • Modalidad mixta. Como si propio nombre indica, esta modalidad es una combinación de las dos anteriores. El dinero se puede rescatar a valor de mercado, pero en caso de fallecimiento los beneficiarios sólo recibirán un porcentaje de la aportación que irá disminuyendo con el paso del tiempo.

Cómo funciona una renta vitalicia

De todas las opciones, la mixta es la más habitual cuando la cantidad inicial es elevada, pero al mismo tiempo la menos recomendada cuando el capital es menor porque obtendrás menos por ese dinero.

También es posible distinguir entre rentas inmediatas y rentas diferidas. Las primeras se empezarían a cobrar nada más firmar el seguro y las segundas en un futuro cuando tú quieras. Así, podrías firmar hoy el seguro y comenzar a cobrar las rentas en 10 años, lo que hará también que recibas más por tus aportaciones.

Cuánto puedes conseguir con una renta vitalicia

La cantidad que vas a cobrar al mes con la renta vitalicia dependerá del tipo que elijas y de la cantidad inicial. Como con cualquier inversión, cuanto mayor sea la aportación inicial más intereses generará y más podrás cobrar cada mes.

Desde AFI, en colaboración con Unespa, han elaborado un informe  titulado “Soluciones para la jubilación” donde calculan la renta complementaria que necesitará cada jubilado y cuánto tendría que aportar a un seguro de rentas vitalicias para conseguirlo.

Cuánto puedes ganar con una renta vitalicia

Ventajas de las rentas vitalicias

Este producto tiene cinco ventajas concretas y dos de ellas tiene que ver con la fiscalidad de las rentas vitalicias, muy favorable frente a cómo tributan otros productos de inversión. Son las siguientes:

Seguridad

Como su propio nombre indica, estamos ante un seguro que garantiza que cobrarás un dinero todos los meses independientemente de lo que pase con el dinero que aportaste inicialmente. En otras palabras, no tendrás preocuparte de hacer cálculos para estirar el dinero que tienes hasta tu fallecimiento. En este sentido, es la aseguradora la que asume ese riesgo de que vivas por encima de tu esperanza de vida.

Evitas sobrevivir a tus ahorros

Si te preocupa ser el más rico del cementerio, este producto te ayudará a no estar en esa lista. Con una renta vitalicia irás consumiendo la prima poco a poco pero siempre a buen ritmo.

Ventajas fiscales a partir de los 50 años

La tributación de las rentas vitalicias es muy ventajosa cuando mayor sea tu edad. Este producto está especialmente diseñado para ser un complemento de la jubilación y premia a quienes están cerca de ese momento o ya están jubilados.

Salvo cuando el dinero de la renta vitalicia procede de planes de pensiones y otros productos que permiten desgravar por las aportaciones, ese capital tributa como renta del ahorro y rendimiento de capital mobiliario en el IRPF y no como renta del trabajo. Esto supone ya de por sí el pago de menos impuestos en la mayoría de los casos.

Además, ni siquiera hay que pagar por el total de la renta que percibas, sólo por un pequeño porcentaje. La fiscalidad de las rentas vitalicias va reduciendo este porcentaje confirme aumenta la edad de contratación. El siguiente cuadro ilustra esta evolución y cuánto pagarías efectivamente por cada 100 euros que cobres.

Puedes usarla para planificar tu herencia

Las rentas vitalicias son un seguro y como tal permiten designar un beneficiario en caso de fallecimiento. Este beneficiario puede o no coincidir con los herederos legales forzosos. Si quieres que tu pareja sea quien se quede ese dinero o dejárselo a un solo hijo, podrás hacerlo. Aquí puedes ampliar información con consejos para planificar una herencia.

Fiscalidad de las rentas vitalicias

No pagas impuestos por la venta de la casa/h3>

Si quieres ahorrarte los impuestos por la venta de la casa puedes hacerlo a través de las rentas vitalicias, siempre que seas mayor de 65 años.

Existe una exención fiscal por la ganancia en la venta de la vivienda no habitual para mayores de 65 años que después reinviertan ese dinero en contratar una renta vitalicia.

Peligros de las rentas vitalicias

Las rentas vitalicias también tienen sus riesgos. En concreto, hay tres desventajas que contiene conocer.

Puede que no rescates todo tu dinero

Si pretendes recuperar el capital de forma anticipada, antes incluso de empezar a cobrar si optaste por una renta diferida. En estos casos puede que exista una pérdida patrimonial si la cartera en la que está invertido el capital no ha ido bien

Los intereses que ofrece son limitados

Las rentas vitalicias son un producto en el que la seguridad prima frente a la rentabilidad. A fin de cuentas, el objetivo de los bancos es alargar el capital hasta el fallecimiento, por lo que no pueden arriesgar en exceso. El resultado es que la rentabilidad es limitada, en torno al 1 -1,5% anual ahora mismo.

Esto hace que necesites una inversión inicial alta para conseguir un buen complemento mensual a tu pensión pública.

No está cubierta por el Fondo de Garantía de Depósitos

Los seguros de renta vitalicias son seguros y como tales dependen de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones. En caso de quiebra de la entidad aseguradora, no formarían parte del Fondo de Garantía de Depositos sino que sería el Consorcio de Compensación de Seguros quien liquidaría la entidad y tratarían de reintegrar el dinero a los ahorradores.

A quién le puede interesar una renta vitalicia

Este tipo de productos están pensados para personas cercanas a la jubilación. Tanto es así que su fiscalidad empieza a ser atractiva a partir de los 50 años y es realmente diferencia a partir de los 70 años.

En este sentido, una renta vitalicia puede ser una buena fórmula para quienes llevan ya un tiempo jubilados y quieren asegurar el cobro de una determinada cantidad que complete la pensión mientras tratan de rentabilizar otra parte de sus ahorros de otra forma.

También podría ser una forma de dejar un capital asegurado a favor de los hijos si no te fías de cómo se lo vayan a gastar si reciben todo de golpe.

¿Sabes cuánto tendrás de pensión cuando te jubiles?: