Sería impensable aquí en España que un hombre de negocios se significara tanto a favor de un candidato en unas elecciones, pero EEUU es diferente. 

Buffett había venido apoyando a Hillary Clinton y advirtiendo contra Trump desde hace meses, pero este agosto su entrada en campaña ya fue total. Participó en un miting de la demócrata y cargó contra Trump, retándole a presentar su declaración de la renta. 

 

 

Ayer, en el debate presidencial, Trump contraatacó y le acusó de no pagar impuestos. Algo a lo que Buffett ha respondido hoy mismo con un comunicado donde insiste en que lleva cumpliendo con el fisco desde los 13 años y mostrando datos. 

En fin, como dijimos en la crónica del viaje a Omaha, ya en la conferencia de Berkshire Hathaway dijo que lo peor si ganaba Trump no serían los efectos económicos...

Imposible imaginar algo así en España, ¿verdad?