Las últimas subidas de los índices han convertido a la actual reacción de los mercados bursátiles en la mejor resurección de todas las muertes que en el último siglo habían vivido. O mejor dicho, la más fuerte y más rápida, superando al rebote posterior a 1929. Lo he visto en este gráfico que os pongo a continuación visto en el recomendable blog dshort.com . Por un lado, casi resulta un alivio que la línea se aleje un poco de la trayectoria de los índices tras el estallido de la Gran Depresión porque hasta ahora sus comportamientos eran casi idénticos. Y eso asustaba un poco. Respecto a la celeridad, aquí a mí me parece lógico. Todo es más veloz en esta crisis que las anteriores. Y es lógico porque contamos con tecnologías que aceleran las posibilidades de los agentes económicos y financiero como nunca antes. En 1929 habría sido imposible, entre otras cosas, que la gente de dshort hubiera hecho el gráfico que os adjunto y que yo lo hubiese visto minutos después y ahora os lo muestre aquí. Pues eso mismo ocurre con la gestión de la política monetaria, los inventarios en las empresas, el efecto de las medidas de los bancos centrales...