Hace una media hora Wall Street ha cerrado con su séptima caída consecutiva, y no ha sido un descenso suave precisamente. El Dow Jones ha perdido un 7,3%, mientras que el batacazo del S&P 500 ha superado el 7,6 por ciento. El primero ha perdido los 9.000 puntos, hasta 8.579 puntos, y va camino ya de buscar los mínimos de la burbuja puntocom, que rondaron los 7.600 puntos, según veo en el blog 24/7 Wall Street. El pánico es absoluto. El índice de volatilidad VIX ha llegado a situarse por encima de 64 puntos, la barbaridad de las barbaridades. Los valores financieros han vivido toda una sangría en cuanto se ha levantado la prohibición de operar a la baja. Los fabricantes de coches se han desplomado en toda regla después de rumores de rebajas de ráting y menores ventas... Se espera un gesto común del G7, pero vista la repercusión en mercado de las últimas medidas tampoco se puede tener mucha esperanza. Salvo milagro, la sesión de este viernes va a ser dura, muy dura en Europa. Así que, mucho ánimo para todos. Lo único bueno de esta semana va a ser que ya se acaba. Sólo queda confiar en que la próxima será mejor. Un abrazo