Este es el título de un interesante artículo publicado ayer en Morningstar. En él se señalan los ETFs de beta estratégico o Smart Beta como instrumentos de bajo coste aptos para implementar estrategias de baja volatilidad, ante la tendencia creciente de ésta observada en las tres últimas décadas, y que parece que va a continuar en el futuro.

El título del artículo remite al temor lógico de que este tipo de estrategias, por su naturaleza defensiva, vean limitada su rentabilidad en el largo plazo. Sin embargo, los datos parecen indicar otra cosa:

" En los últimos 10 y 15 años (con datos de finales de septiembre de 2015), el índice MSCI World Minimum Volatility ha superado al índice MSCI World un 1,3% y un 2,6% en términos anualizados." (el subrayado es mío)

La explicación estaría en que tales estrategias, cuando los mercados caen fuertemente, limitan las caídas de los subyacentes que las siguen, lo que les permite recuperarse antes en el subsiguiente mercado alcista.

En términos parecidos se han manifestado últimamente en Unience usuarios cuya opinión  hay que tener muy en cuenta, como @TrueValue1 en su carta trimestral Q3 2015 y en este comentario, o @Fabala en más de una ocasión, como en su reciente artículo Mi visión sobre la diversificación (véase su razón nº 1 para intentar reducir la volatilidad de una cartera).

Podéis encontrar más referencias a instrumentos de beta estratégico en mi artículo 3 formas más inteligentes de comprar el S&P 500.