En la última encuesta de sentimiento de mercado Unience - Morningstar preguntábamos a los inversores su opinión sobre uno de los temas que más nos intriga: ¿Qué nos inquieta más desde el punto de vista de la recuperación económica mundial? Las respuestas las podéis ver en el gráfico que acompaña este post. Como se puede observar, la respuesta predominante entre los 190 inversores que respondieron la encuesta (Un 90% inversores particulares y un 10% profesionales de la inversión) tiene que ver más con la amenaza de un nuevo shock de los precios de la energía que con cualquier otro factor, ya que casi un 38% se decanta por esta opción. Dentro de la respuesta, también se incluía el riesgo geopolítico que suponen las revueltas en los países del norte de África, y por extensión los conflictos bélicos en los que puedan desembocar, como los que ya estamos viendo en Libia o en Costa de Marfil. El segundo y tercer factor que más inquieta a los inversores en realidad están empatados, pero cada una de ellas preocupa casi a la mitad de usuarios que el hipotético shock energético y geopolítico del Norte de África. Así, un 21,1 por ciento considera un riesgo importante para la recuperación que los bancos centrales inicien una subida de los tipos de interés oficiales antes de tiempo. Hay que recordar que la semana pasada el Banco Central Europeo ya subió los tipos de interés un cuarto de punto porcentual, hasta el 1,25%. Idéntica cifra, un 21,1 por ciento, cree que los problemas de deuda periférica en la zona euro acabaran empeorando y que también supondrán una amenaza para la economía global. De momento, parece que tras la solicitud de rescate de Portugal, el riesgo sobre un contagio a España no ha ido más allá. El cuarto foco de problemas en discordia, con el 7,9% de las respuestas, sería el efecto que pueda tener el debilitamiento de la economía japonesa, provocado por la catástrofe humana y material provocada por el terremoto y tsunami que tuvo lugar hace un mes en la tercera mayor economía del mundo. De los encuestados, apenas un 8% ven el horizonte despejado y no ven ninguna amenaza seria para la recuperación económica en el horizonte.