La compra de una vivienda no termina con la firma del contrato de compra-venta y el pago de impuestos. Una vez hayas cerrado la operación también es recomendable poner la casa a tu nombre a todos los efectos. La forma más habitual de hacerlo es inscribir la vivienda en el Registro de la Propiedad.

Lo mismo puede aplicarse a otros casos en los que se traspasa la vivienda como una herencia o la donación de la vivienda, así como en caso de divorcios o casas que hayas comprado en pareja o para las que existan varios propietarios.

Cuánto cuesta inscribir la vivienda en el Registro de la Propiedad

¿Es obligatorio inscribir la casa en el Registro de la Propiedad?

En España no es obligatorio inscribirse en el Registro de la Propiedad. Es decir, a efectos legales bastaría con el contrato de compra-venta o el testamento y posterior herencia para justificar que la casa es tuya.

Para que lo entiendas mejor, el registro de la propiedad es accesorio en el cambio de nombre y de propiedad de la casa, lo que cuenta es el otro trámite, que puede ser una compra-venta, una herencia o una donación. Esa es la fórmula real por la que cambia de manos la casa y dependiendo de cuál elijas habrá que pagar unos impuestos u otros.

A modo de ejemplo, si quieres poner la casa a nombre de tu hijo deberás vendérsela o donársela y después, si quieres, podrá inscribirla en el Registro como medida adicional para tener más seguridad jurídica.

Y es que al final el registro sirve precisamente para proteger al titular y facilitar la posterior venta de la vivienda. La razón es que entre los trámites recomendados antes de comprar casa figura comprobar si quien vende es el propietario de la vivienda. La forma más sencilla de hacerlo es con una nota simple del Registro de la Propiedad. Si no has realizado el cambio es posible que el comprador se eche atrás o exija documentación adicional. Además, si quieres pedir una segunda hipoteca sobre la vivienda el banco exigirá que esté registrada.

Cuánto cuesta inscribir una casa en el Registro de la Propiedad

El gran problema de registrar la vivienda es que no es precisamente barato y que llega en un momento de grandes gastos (comprar la casa, pagar los impuestos por una herencia, costear un divorcio, pagar una donación o en casos de subrogación y novacion hipotecaria).

Las tarifas del registro dependen del valor que se le otorgue a vivienda en las escrituras, es decir, de su valor registrar. En función de este valor el Real Decreto 1427/1989, por el que se aprueba el Arancel de los Registradores de la Propiedad, fija el máximo que se puede cobrar.

Los precios son los siguientes:

- Si el valor de la finca o derecho no excede de 6.010,12 euros: 24,04 euros.

- Por el exceso comprendido entre 6.010,13 y 30.050,61 euros: 1,75 por cada 1.000.

- Por el exceso comprendido entre 30.050,62 y 60.101,21 euros: 1,25 por 1.000.

- Por el exceso comprendido entre 60.101,22 y 150.253,03 euros: 0,75 por 1.000.

- Por el exceso comprendido entre 150.253,04 y 601.012,10 euros: 0,30 por 1.000.

- Por el valor que exceda de 601.012,10 euros: 0,20 por 1.000.

La traducción es que por una casa de 250.000 euros pagarás en torno a 461 euros.

El RD mencionado prevé una reducción del 90% para la inscripción de subrogaciones hipotecarias y también para novaciones hipotecarias. Del mismo modo, todos los créditos con garantía hipotecaria disfrutan también de una reducción de 25%.

En cualquier caso, el precio del registro nunca será inferior a 24,04 euros ni superior a 2.181,67 euros.