Canadá se encuentra a día de hoy en una situación muy incómoda; igual que Australia, la economía canadiense pasa por un ciclo expansivo sin precedentes. Esto tiene sentido cuando vemos que estos dos países son exportadores de materias primas, y se han visto beneficiados directamente del crecimiento de China como potencia mundial.

La demanda masiva de materias primas ha producido una entrada de capital gigantesca en el país canadiense a lo largo de estos años, la cual ha beneficiado enteramente todo desarrollo de industrias y sectores, especialmente el inmobiliario.

China tiene la pequeña obsesión de gastar sus yuanes en todo lo físico y tangible que acepte su moneda, y Canadá no ha sido excepción. Esto, junto con los estímulos generados de bajos tipos de interés, ha creado un proceso inflacionario de bienes de capital que prácticamente está fuera de control de las autoridades monetarias.

El precio real de la vivienda se ha duplicado en los últimos 20 años.

La deuda de las familias con respecto a sus ingresos se ha disparado desde el año 2000, incluso acelerado tras la crisis de 2008.

Y en los últimos 3 años no ha hecho más que aumentar, llegando a la zona de 175% deuda/ingreso.

Canadá es una particularidad dentro del bloque occidental, ya que su política monetaria se ve muy fuertemente influida por los cambios en los precios de las materias primas, especialmente del petróleo.

Esto es sin duda un problema, ya que tenemos por una parte una economía global frenando en crecimiento, lo que afecta directamente a la demanda; y por otro lado a China que parece que comienza a estimular el crédito, lo que produce una inflación en los precios de todas las materias primas, obligando al Bank of Canada (BoC) a seguir adelante con su normalización de tipos a pesar de que su economía no pueda aguantar.

Es más, desde el BoC han seguido subiendo tipos de interés hasta el 1,75% en diciembre, a pesar de la increíble caída del petróleo el año pasado, lo que habrá aumentado el estrés de la salud financiera del país.

Es por esto por lo que pensamos que es deducible que, con las variables que manejamos encima de la mesa, el banco central canadiense tenga estos próximos meses un sesgo hacia reducir la velocidad en normalización monetaria.

De hecho, el BoC es de las únicas entidades monetarias que no están haciendo un discurso dovish por la reciente ralentización económica global, y esto abre una oportunidad sobre el dólar canadiense ahora que los datos de PMI empiezan a sorprender a la baja.

Con el sesgo a la baja en cuanto al análisis macro, procedemos a visitar el gráfico del loonie para ver cómo y cuándo podemos incorporarnos (bajistas en CAD, alcistas en USD/CAD).

En el primer gráfico de largo plazo, podemos ver cómo nos encontramos una tendencia alcista en el USD/CAD. Desde el máximo de 2015, el par no ha hecho más que consolidar en lo que podríamos entender como un zigzag A-B-C, aguantando bien la zona de 1,25 sobre media de 200 semanas y antigua resistencia. Desde finales de 2017 ha iniciado un proceso alcista muy bien canalizado, en la que la media de 100 semanal aguanta bien como soporte.

Si bajamos a frecuencia diaria, el precio se encuentra en la parte baja del canal, en proceso de formación de una figura de suelo sobre medias de 100 y 200 sesiones. De confirmar esta figura con la ruptura del 1,33, nos llevaría como mínimo a atacar otra vez la zona de 1,36-1,37; y de superarlo, nos quedamos sin resistencias hasta 1,44-1,45.

La operativa tiene sentido una vez se produzca esta ruptura de suelo en tendencia con un stop bajo la zona de 1,31; es en este caso cuando el precio nos confirmaría que el proceso de consolidación del par sigue vigente, lo que nos forzaría a salirnos y replantearnos el escenario macro.

Elegimos USD/CAD principalmente por ser un trade que nos aporta un carry positivo por el diferencial de tipos respecto a las dos economías. Además, en un entorno de estrés en el resto de activos, el dólar suele ser un buen lugar en el que refugiarse.

Lo más probable es que sea esta semana (04/03/2019 – 08/03/2019) en la que conoceremos la direccionalidad del dólar canadiense debido a los numerosos datos macro que tendremos: martes PMI; miércoles PIB trimestral, balanza comercial y comunicado sobre tipos de interés; jueves permisos de construcción; y el viernes tendremos tasa y cambio en el empleo, lo que nos augura, como mínimo, una semana volátil.

 

Denis Gueorguiev

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