Nuestro analista Javier Fernández Garcia publica su artículo en la revista EAF. Consejo General de Economistas. 

"Durante los últimos 100 años, solo nos hemos encontrado situaciones similares a la que presentamos actualmente en cuatro ocasiones: 1929, finales de los 60, finales de los 90 y en la actualidad. Una de las características comunes en cada uno de los casos fueron expansiones monetarias en diferentes zonas geográficas y la creación de burbujas en diferentes industrias.

Por otra parte, fruto de diferentes factores, el mercado de materias primas sufría –hasta el punto de generar ciclos bajistas donde los precios caían entre un 50 y un 80%– mientras que el mercado de acciones subía generando rentabilidades del 100- 150%. Algo similar se ha producido en los últimos años, con precios en las materias primas cayendo en media un 60% desde los máximos de 2011 y el Standard and Poor´s 500 total return revalorizándose un 160%. Actualmente, la situación guarda algunas similitudes con los casos pasados, una impresión de dinero nuevo extravagante provocada en este caso por los bancos centrales, y un superciclo en los países emergentes que provocó el aumento de la demanda que incentivó a que las materias primas cotizaran a precios muy altos. Cuando esto ocurre en una industria con unas barreras de entrada poco limitadoras, los productores comienzan a aflorar fruto de los márgenes de beneficios que existen a esos precios. La consecuencia directa es una oferta desaforada. Tras un aumento masivo de la oferta, en franca desproporción con la demanda, se produce lo inevitable: la reversión del ciclo alcista y un proceso bajista extenso, donde los precios caen, los márgenes se reducen y los productores con deuda quiebran o son forzados a cerrar sus puertas por la inviabilidad de su negocio. Por otra parte, la inversión en la industria comienza a brillar por su ausencia, y esto presiona aún más los precios al alza fruto de la dificultad de adaptación a las nuevas necesidades.

Hoy en día, tras la mayor impresión de dinero fiduciario de todos los tiempos, su consecuencia en el mercado financiero y la crisis en el mercado de materias primas, tenemos una situación donde gran parte de las materias primas cotiza muy cerca de los costes de producción. El mercado de renta variable cotiza a 29 veces la media de los beneficios de los últimos 10 años –PER de Shiller– una sobrevaloración que solo se ha superado 2 veces en los últimos 100 años. Una en 1929 –tras lo que la renta variable cayó más del 70%– y otra en el año 2000 con la burbuja “puntocom”, en el que el S&P500 se dejó un 50% mientras la industria tecnológica perdía y un 80% de su capitalización bursátil en pocos años. Por otra parte, la posibilidad de ver una inflación intensa los próximos años es elevada –y tenemos a la mayoría de gobiernos en occidente con deudas cercanas al 100% del PIB– por lo que aumentar la inflación es un arma gubernamental para el desapalancamiento de los gobiernos.

En el siguiente chart pueden verse los ciclos por donde ha pasado el mercado de renta variable estadounidense y el mercado de materias primas los últimos 70 años. En la actualidad vemos el indicador en mínimos, reflejando un mercado de renta variable americano, como es el S&P500 que ha subido un 160%, mientras el mercado de materias primas ha caído un 60%.

Una de las oportunidades de inversión que resaltan en este entorno es el azúcar. En cada uno de los momentos que se han dado estas situaciones el azúcar se ha comportado realmente bien, aportando rentabilidades anuales hasta de triple digito en algunos de los siguientes años.

Evolución del azúcar durante la crisis del 73, la burbuja “puntocom” y la crisis inmobiliaria.

El azúcar subió un 2.200% entre 1970 y 1975 tras una situación a nivel diferencial entre renta variable y materias primas que podemos considerar igual a la actual. De la misma manera ocurrió en el año 2000, el azúcar subió un 800% entre 2000 y 2011, entre la burbuja “puntocom” y la crisis inmobiliaria.

Después de caer un 72% desde 2011, hoy, en 2019, el azúcar se sitúa en un momento histórico de nuevo presentando un diferencial similar al del 1929, 1970 y 1999.

Estas revalorizaciones se dan gracias a la situación crítica por la que pasa el azúcar cuando se sitúa a precios realmente bajos. Uno de los puntos donde podemos fijarnos para valorar su precio es en el coste de producción.

Evolución del coste de producción vs azúcar

Una de las claves de la inversión en azúcar es la cercanía de su precio al coste de producción. El petróleo ha estado subiendo mientras el azúcar ha hecho lo contrario desde 2016, esto ha afectado de manera directa a su coste de producción provocando su aumento. La situación para los productores a estos niveles llega a ser inviable ya que tienen que vender su producto a un precio no generan dinero. Las consecuencias de unos precios tan bajos ya están teniendo su repercusión en la industria, donde se ha reducido drásticamente la renovación de los cañaverales fruto del bajo rendimiento que aportan con un precio del azúcar en estos niveles. A día de hoy, solo se están renovando un 15% de los mismos.

Esta situación está teniendo su efecto en la oferta mundial donde ya estamos viendo signos de debilidad:

Otro dato interesante, el Euro/ Dólar

Las materias primas se pagan en dólares por lo que un inversor en euros debe pasar su dinero a dólares si quiere comprar materia prima. Esto obliga a que la situación de las diferentes divisas frente al dólar sean parte en la valoración de las materias primas.

Actualmente la inversión desde la masa monetaria en euros está entrando en azúcar en niveles muy interesantes. El dólar ha subido un 8% mientras el azúcar ha caído un 70% por lo que existe una desproporción muy notoria entre ambos. Esta desproporción siempre ha llevado a alzas a la materia prima durante los siguientes años.Generalmente, cuando se dan situaciones como esta, el euro no suele sufrir durante los siguientes años. En los 5 casos que se han dado desde el 1990, el dólar se revalorizó sólo en 1999. 

En el resto de casos, un inversor en azúcar habría ganado dinero por la parte de la materia prima y habría depreciado parte de la misma al pasarlo a euros, por lo que, ante situaciones como la actual, recomendamos comprar con divisa cubierta.

Esta situación se está dando también con el Yen, la Libra y el Dólar canadiense. Resultado en el precio del azúcar tras niveles como el actual:

Para finalizar sería interesante conocer el comportamiento de la renta variable en Europa tras situaciones como la actual.

Euro Stoxx 50 versus Azúcar

El azúcar ha sido un buen activo en los momentos en los que el mercado de acciones se ha comportado mal. La idea de cubrir nuestras posiciones en renta variable con posiciones en azúcar tiene por tanto un gran sentido.

Abrir posiciones cortas sobre los futuros del EuroStoxx 50 en 1999 habría aportado un 49% de rentabilidad. Sin embargo, haber comprado azúcar habría aportado un 120%.

En 2008 la diferencia fue más relevante, el EuroStoxx 50 cayó un 39% mientras el azúcar se revalorizó un 250%."

Fuente: García Fernández, J.  Analista y Control de Carteras de ÁGORA ASESORES FINANCIEROS, EAF, S.L. EAF Informa. Revista Eaf Consejo General de Economistas. Nº21 Julio 2019. (p. 4- 7).  Recuperado de https://www.economistas.es/Contenido/EAF/EAFInforma/21/EAFInforma21.pdf