Con motivo del aumento de la demanda de alquiler en España así como del alquiler de viviendas a través de distintas plataformas, resulta más importante que nunca conocer qué gastos pueden considerarse como deducibles en el IRPF.

Los arrendadores sólo pueden deducirse los gastos necesarios para la obtención de las rentas (sin perjuicio de que su limitación dé lugar a que el exceso pueda compensarse durante los 4 años siguientes), así como las cantidades destinadas a la amortización del inmueble. Además, en caso de arrendamiento de vivienda, se permite una reducción del 60%, siempre que el rendimiento neto, una vez deducidos los gastos, sea positivo.

En concreto, y a título ilustrativo, podemos mencionar hasta 7 tipos de gastos deducibles:

  • Gastos de financiación: Los intereses de los capitales ajenos invertidos en la adquisición o mejora del bien, derecho o facultad de uso y disfrute del que procedan los rendimientos, y demás gastos de financiación.
  • Gastos de reparación y conservación del inmueble. En caso de mejoras, su importe no se considera deducible.
  • Saldos de dudoso cobro, siempre que o bien el deudor esté en concurso, o bien que hubiese transcurrido al menos 6 meses entre la gestión del primer cobro y la finalización del periodo impositivo.
  • Seguros. Serán deducibles el importe de las primas de contratos de seguro sobre los bienes o derechos productores de los rendimientos: responsabilidad civil, incendio, robo, rotura de cristales u otros de naturaleza análoga.
  • Servicios personales, tales como vigilancia, portería, etc.
  • Suministros y servicios, tales como luz, agua, gas o teléfono.   
  • Tributos y recargos no estatales, así como las tasas y recargos estatales. Por ejemplo, el IBI o tasas de basura.

Dichos gastos serán deducibles siempre y cuando el inmueble sobre el que recaigan se encuentre alquilado, por lo que siempre debe analizarse con detenimiento los gastos incurridos cuando el inmueble no se encuentre arrendado pero exista una intención real y probada de ocuparlo.

Especialmente cuidadosos deberán ser aquellos contribuyentes que alquilen sus inmuebles por periodos vacaciones, y en concreto a través de plataformas específicas. Para estos casos, Hacienda ha creado un mecanismo específico para vigilar de cerca este tipo de alquileres, el nuevo modelo 179, con el que plataformas que ejerzan este tipo de actividad deberán remitir información sobre el titular de la vivienda, el inmueble, el número de días en que la vivienda está arrendada y el importe percibido. De esta forma, Hacienda conocerá no solamente los ingresos percibidos por el arrendador -que deberán coincidir con los declarados por la plataforma-, sino también qué renta cabe imputar por el periodo en que la vivienda no ha sido alquilada.

Los contribuyentes del IRPF deben tener en cuenta que con independencia de donde se encuentren situados los inmubeles de su propiedad, ya sea España o cualquier otro país, éstos quedan sujetos al IRPF.