Autor: José María Real / Asesor de Ram Bhavnani y colaborador de Anattea Gestión

En un artículo anterior comentaba que los fondos de retorno absoluto son aquéllos cuya rentabilidad no depende de la evolución de los mercados, sino de la habilidad de sus gestores para ser rentables en cualquier coyuntura.

Esta descorrelación con los mercados de renta variable o renta fija se consigue bien operando en estos mercados cubriendo las posiciones largas (compradoras) con posiciones cortas (vendedoras), bien operando tanto largo como corto en otros mercados como los de divisas o materias primas.

Hay varias formas de clasificar los fondos de retorno absoluto. Podemos hacerlo en función de su nivel de riesgo-volatilidad objetivo, ya que este tipo de fondos dan mucha importancia al control de la volatilidad. A diferencia de un fondo de renta variable, cuya volatilidad será similar a la del mercado en que invierte, la volatilidad de los fondos de retorno absoluto puede controlarse de forma bastante efectiva, no así su rentabilidad. 

Otra forma de clasificarlos es por los activos en que invierten (renta variable, renta fija, divisas, materias primas o una combinación entre ellos), ya sea directamente o mediante derivados.

También podríamos diferenciar entre los que no tienen exposición al mercado o los que sí la tienen. Los primeros son los llamados market neutral, fondos en los que las posiciones largas están completamente cubiertas por posiciones cortas o que, aunque no estén completamente cubiertas, tengan una exposición neta al mercado inferior al 15 o 20%. La mayoría de estos fondos market neutral suelen ser del estilo long-short que comentaré más adelante.

El que un fondo tenga exposición a los mercados significa simplemente que sus posiciones no están cubiertas, no que su evolución dependa o esté correlacionada con los mercados. Por ejemplo, un fondo que invierta según una estrategia tendencial en el futuro del petróleo estará expuesto al mercado, pero probablemente estará descorrelacionado de la renta variable. Si miramos su evolución anual es probable que incluso esté descorrelacionado respecto al propio mercado del petróleo, ya que en tendencias alcistas estará comprado y en bajistas, vendido.

La última forma de clasificarlos sería en función de su estrategia. Las más frecuentes son éstas:

- Long-short: son aquellos fondos en los que una parte del capital está comprada en activos de renta variable o renta fija que los gestores consideran alcistas, y otra parte simultáneamente vendida en los que consideran bajistas. Aunque normalmente se pongan en una categoría aparte, la mayoría de los fondos de arbitraje tanto de renta fija como variable pueden incluirse en esta definición long-short. El objetivo de esta estrategia es que los activos comprados suban más o bajen menos que los vendidos, pudiendo ganar en mercados bajistas o perder en mercados alcistas. Debemos tener en cuenta que hay fondos long-short que no pueden considerarse de retorno absoluto, ya que aunque tengan posiciones cortas, tienen una correlación con los mercados demasiado grande, como los fondos 130/30 (130% del capital largo y 30% corto). 

- Global macro:  operan en función de predicciones a gran escala sobre tendencias macroecónomicas, distribuyendo sus inversiones en distintos países o continentes, y en cualquier clase de activo. De la misma forma que en los long-short, no todos los fondos global macro son de retorno absoluto. Para serlo, tienen que utilizar posiciones cortas para reducir o eliminar su exposición neta a los mercados. 

- Estilo CTA:  aunque dentro de esta categoría hay mucha variedad, en general suelen ser estrategias muy activas, aplicadas en derivados de cualquier subyacente, y utilizando análisis técnico. La mayoría son tendenciales, aunque también hay de otros tipos, como basadas en reversión a la media, volatilidad, o pautas estacionales. En Europa se suele definir como fondos CTA a los que aplican estrategias algorítmicas en su operativa. Yo prefiero no hacerlo, ya que en Estados Unidos, que es donde tienen su origen, los CTA (Commodity Trading Advisors) pueden ser no sólo sistemáticos o algorítmicos, sino también discrecionales, esto es, que el gestor toma las decisiones basándose en sus conocimientos e intuición, no en unas reglas previamente definidas.

- Multiestrategia:  estos fondos pueden usar cualquiera o varias de las estrategias mencionadas anteriormente, en función de lo que sus gestores consideren más conveniente en cada situación de mercado.

- Fondos de fondos:  son los que invierten en una cesta de fondos de retorno absoluto, con el objetivo de diversificar el riesgo. En este sentido, como la evolución de los fondos de retorno absoluto depende más de la habilidad del equipo gestor que de la evolución de los mercados, estos fondos están más descorrelacionados entre sí que, por ejemplo, los de renta variable, por lo que el efecto diversificador es mucho más potente.

Como vemos, hay muchos tipos de fondos de retorno absoluto, seguramente me habré dejado alguno. Hay otros, como los event driven (intentan aprovechar eventos corporativos) que a veces se consideran retorno absoluto, pero no los he incluido por tener demasiada exposición al mercado aunque en ocasiones sí consigan descorrelación. 

Los fondos de retorno absoluto pueden aportar una eficaz diversificación a la cartera de inversión. En Anattea Gestión SGIIC trabajamos con diversas tipologías de fondos de retorno absoluto que buscan la descorrelación con los mercados.

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