Autor: Álvaro Aróstegui Restrepo, EFP ¿Cómo me voy a ir de viaje sin preparar las maletas? ¿Cómo voy a elegir el medio de transporte sin tan siquiera conocer el destino? Coger un avión para ir tres calles más allá es tan absurdo como tratar de cruzar el océano en bicicleta (o el Niágara, como la canción