Como se esperaba, el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) de la FED aumentó los tipos de interés en 25 puntos básicos, a un rango objetivo de 2%-2,25%, en la que ha sido la octava subida en el actual ciclo. Es de suma importancia el mensaje que acompañó este movimiento, en el que observamos importantes elementos que destacar:

 

  • El Comité continúa manteniendo un tono optimista, manteniendo un lenguaje que prácticamente no varía desde la última reunión, describiendo que la actividad económica sigue avanzando de forma pujante, que el mercado laboral mantiene su buen momento y que los niveles de inflación se encuentran cerca de los objetivos. Aunque la declaración no incluyó la referencia a “una política monetaria que se mantiene acomodaticia”, este hecho no debe entenderse como una señal “dovish”. Con los tipos de interés acercándose (aunque aún por debajo) a las estimaciones de neutralidad de los expertos en políticas monetarias, era sólo cuestión de tiempo antes de que esta referencia tuviera que ser eliminada. Esto no sugiere un cambio en las perspectivas o en el plan trazado, un punto en el que Powell no dudó en enfatizar.
  • De hecho, en líneas generales, las perspectivas del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) se mantienen prácticamente inalteradas.  Los responsables políticos siguen esperando que el crecimiento se sitúe por encima del potencial a largo plazo (incluso elevando su previsión de crecimiento del PIB en 2018 del 2,8% al 3,1%, lo que refleja el peso de la información que reciben), y siguen esperando que la tasa de desempleo descienda ligeramente más (hasta el 3,5%), lo que ayudará a consolidar la inflación cerca del objetivo de la Reserva Federal (superándolo levemente, similar a lo que se esperaba la última vez). Las tensiones comerciales siguen representando un riesgo, pero no son algo que se espere que haga descarrilar materialmente las perspectivas. Por primera vez, el pronóstico se extiende hasta 2021, proporcionando más detalles sobre cómo los responsables de la política económica ven el "aterrizaje suave": ralentización del crecimiento y aumento de la tasa de desempleo hacia niveles sostenibles (aunque todavía bajos), lo suficiente para mantener la inflación cerca de los objetivos.
  • Sin embargo, para lograrlo, los responsables de las políticas monetarias prevén que tendrán que trabajar más. De hecho, esperan mantener los tipos en niveles más altos, más o menos en línea con el plan trazado: otra subida este año, seguida de tres más en 2019, y quizás otra en 2020, antes de estabilizarse (con la continuación de la contracción del balance financiero en segundo plano). Esto llevaría el tipo de interés de los fondos al 3,25%-3,5%, ligeramente por encima de las estimaciones de neutralidad del Comité Federal de Mercado Abierto (cuya media se redondeó al 3%), y presumiblemente suficiente para enfriar la economía lo suficiente, pero no demasiado (se espera que la disminución de los estímulos fiscales también ayude a enfriar las cosas). Por supuesto, todo depende de cómo evolucione el panorama actual, y hay una disparidad de puntos de vista dentro del Comité sobre algunos aspectos, pero la idea general del mensaje (que probablemente serán necesarias más subidas graduales para mantener la economía en el camino deseado, equilibrando los riesgos de hacer demasiado frente a los de hacer demasiado poco) es ampliamente compartida y coherente con lo que hemos estado esperando.

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