A pesar del pesimismo en los mercados financieros, existen indicadores de mejoras.

 

Este otoño comenzó a reproducirse un patrón en varias clases de activos. Así: las cotizaciones bursátiles con los nombres cíclicos afectados bajaron, los diferenciales de crédito se ampliaron, los precios de las materias primas sufrieron presiones y las expectativas de inflación cayeron.

 

En conjunto, el mensaje que parece transmitir los mercados es que la recesión está a la vuelta de la esquina. Sin embargo, esta idea contrasta con las previsiones económicas, que prevén unas tasas de crecimiento algo más lentas, pero a niveles que siguen estando por encima del crecimiento potencial. Entonces, ¿quién tiene razón?
 

Esta semana, hemos echado un vistazo a los cambios interanuales en U.S. Leading Index, que ha publicado el Conference Board. Este indicador en sí mismo es una composición de varios indicadores y tiene un buen historial a la hora de predecir el crecimiento de Estados Unidos. La última lectura del índice fue de 5,9 puntos, inferior a la de los meses anteriores, pero a un nivel bastante decente.

 

Como muestra nuestro “Gráfico de la Semana”, la economía de Estados Unidos nunca ha entrado en recesión cuando el Leading Index se ha ubicado en niveles como el actual. De hecho, examinando experiencias previas, se necesitan unos tres años de media para que, con unos niveles similares al actual, el índice caiga y la economía entre en recesión.

En medio de las tensiones de principios de 2016, un experimentado economista comentó que, por lo general, los mercados son demasiado rápidos en la fijación de precios en una recesión, mientras que los economistas son demasiado lentos. Dicho de otro modo: la verdad puede estar en un punto medio.

 

Así, podríamos enfrentarnos a una desaceleración más sustancial, pero no a una recesión. Por supuesto, también es muy posible que el pasado resulte ser una guía poco fiable esta vez.

Tampoco debería ignorarse una tercera opción. Con la economía de EE.UU. ya operando a plena capacidad, ahora es el momento en el que se puede esperar un crecimiento de los sueldos. Esto podría dar lugar a que la economía continúe desarrollándose razonablemente bien, al tiempo que se amortiguan los beneficios de las empresas, al reducirse los márgenes corporativos.

 

En resumen, es demasiado pronto para decir cuál de estos escenarios tendrá lugar. Sin embargo, con la sabiduría que nos da la experiencia, podemos concluir que tanto economistas como inversores de bolsa podrían tener ambos razón.

 

Recuerda que en DWS PRO puedes consultar más artículos interesantes sobre la actualidad de los mercados y la industria de fondos de inversión.

 

Todas las opiniones y afirmaciones contenidas en el presente documento se basan en datos de fecha 29 de noviembre de 2018 y podrían no llegar a materializarse. Esta información podrá verse modificada en cualquier momento dependiendo de consideraciones económicas, de mercado y de otro tipo, y no debería tomarse como una recomendación. Los rendimientos pasados no son indicativos de resultados futuros. Las previsiones están basadas en hipótesis, estimaciones, opiniones y modelos hipotéticos que podrían estar equivocadas. Deutsche Asset Management Investment GmbH

 

CRC 063120 (11/2018)