Lo correcto es invertir, y no especular. 

 

“La inversión debe ser más como esperar que la pintura se seque o que la hierba crezca. Si quieres emoción, toma 800 dólares y ve a Las Vegas.” Paul A. Samuelson

 

Especular consiste en apostar dinero en un activo esperando que su precio suba o baje rápidamente en base a desequilibrios en los flujos de oferta y demanda, independientemente del valor intrínseco del activo o de su capacidad a generar retornos financieros. De hecho, la especulación puede tener por objeto activos productivos (por ejemplo, acciones y bonos, que generan retornos financieros) o activos no productivos que no rinden nada (por ejemplo: tulipanes, obras de arte, sellos de colección, oro, ¿criptomonedas?).

Es cierto que uno puede ganar dinero especulando, pero no lo puede hacer de forma consistente y sostenible. No se puede basar una estrategia sensata de ahorro o de inversión a largo plazo (por ejemplo, para preparar una jubilación) en la especulación, el riesgo de perder es demasiado alto, y no hay racional económico sólido que la sostenga.

A su vez, invertir consiste en financiar proyectos económicos reales y concretos a cambio de una retribución financiera: bonos y acciones pagan intereses, cupones y dividendos y además su precio se aprecia a medida que se concretan y crecen los proyectos. La gran apuesta de este tipo de inversión es que a la larga la economía real siempre crece, porque se apoya en el consumo, la inversión, el dinamismo de la demografía, el progreso, los intercambios comerciales y en la innovación.

En Finanbest no especulamos, sino que invertimos cada día en la economía real a través de un gran número de bonos y acciones, mediante fondos de inversión* diversificados, para que mañana nuestros clientes puedan cosechar los retornos ligados al crecimiento de la economía global, fruto del genio creador del hombre.

 

* fondos de "acumulación": los dividendos, intereses y cupones se reinvierten en el propio fondo