(Artículo escrito por Ismael de la Cruz, analista de Investing.com)

El PSOE de Pedro Sánchez ha reeditado su victoria en las elecciones generales celebradas anoche. Seguramente una victoria con un sabor agridulce, ya que no solo pierde la mayoría en el Senado, sino que obtiene en esta ocasión tres escaños menos en el Congreso que en la anterior ocasión, aunque distanciándose más aún si cabe de Unidas Podemos que pierde siete escaños.

Por su parte, el PP mejora claramente el anterior escenario aunque lejos de su objetivo de los cien escaños, Vox es la sorpresa con el fuerte ascenso y Ciudadanos es el gran perdedor con su derrumbe. El independentismo catalán logra 23 escaños, lo que supone uno más que en el mes de abril, y el nacionalismo vasco también mejora sus números.

La pregunta que se hacen ahora los inversores es qué sectores y qué compañías cotizadas saldrían ganando o perdiendo con lo sucedido y con el probable gobierno que surja de las urnas. Pero para ello, hay que sopesar las dos opciones que se nos presenta por delante.

Por un lado, aunque es la menos probable, sería que de nuevo el bloqueo se impusiese, no se pudiese formar Gobierno y nos viéramos abocados nuevamente a elecciones. Por otro lado, está la posibilidad de que en esta ocasión el PSOE logre un acuerdo con Unidas Podemos, con el PNV y con Más Madrid, necesitando también a ERC (ahora más difícil) o, incluso, a Ciudadanos.

Ya que no se contempla ninguna otra opción, puesto que se me antoja complicado que el PP se abstenga porque daría argumentos a Vox para ocupar el espacio de la “auténtica” oposición, vamos a trabajar con el escenario base (que PSOE gobierne en coalición con Unidas Podemos y con apoyo de otras formaciones políticas).

En este caso, habría que decir que un ejecutivo del bloque de la izquierda incrementaría el gasto público (no sólo así lo desea Pedro Sánchez sino que Pablo Iglesias se lo exigiría) y la presión fiscal para poder acometerlo. Estaríamos hablando de aumentar el Impuesto de Sociedades, subir el IRPF para las rentas más altas, añadir más impuesto al diésel.

Entre los sectores que saldrían perdiendo tenemos el petrolero, por la creación del impuesto al diésel de cara a “igualarlo” con la gasolina. Aquí tendríamos a Repsol (MC:REP) como principal exponente.

La banca sería otro penalizado. Si ya de por sí está débil debido al entorno de los bajos tipos de interés que merman sus márgenes de ganancias, ahora se uniría la creación que Pablo Iglesias viene pidiendo de un impuesto al sector. Lo que ocurre es que aquí la gente se confunde, porque la creación de un impuesto a las transacciones financieras (que está de acuerdo Pedro Sánchez y Pablo Iglesias) es otra cosa.

Me explico: un impuesto a la banca únicamente afectaría a los bancos, en cambio, un impuesto a las transacciones financieras (Tasa Tobin) afecta además a los brókers y a los inversores. Por tanto, son cuestiones diferentes. La postura del PSOE es clara con la Tasa Tobin, está a favor, en cambio se ha mostrado hasta la fecha reacio con un gravamen específico a la banca cuya finalidad sería recuperar poco a poco, de forma progresiva, el dinero que los bancos recibieron en su momento en concepto de ayudas públicas, un impuesto que básicamente se aplicaría sobre las ganancias de cada entidad bancaria.

Pero no sólo éste impuesto es motivo para que la banca no saliese bien parada. Si atendemos a los programas electorales (otra cosa es que finalmente se lleve a la práctica), tenemos medidas como la dación en pago retroactiva, así como la cancelación de la deuda por parte de los ciudadanos que ya perdieron su vivienda.

También las eléctricas saldrían penalizadas porque, si volvemos a ceñirnos a los programas electorales, estarían obligadas a ofrecer gratis el servicio de luz y de gas a las personas y familias que tengan una baja renta o vía de ingresos. Aquí nos encontraríamos con compañías como Iberdrola (MC:IBE), Red Eléctrica (MC:REE) de España y Endesa (MC:ELE).

Pero también hay sectores y compañías que se verían, en principio, favorecidas por un Gobierno de esta naturaleza. Por ejemplo, el sector de infraestructuras. Basta recordar que Pedro Sánchez intentó aumentar la partida presupuestaria para infraestructura un 25-26%, pero no salió adelante. Es de suponer que en esta ocasión podría y aquí entrarían en juego compañías como OHL (MC:OHL), ACS (MC:ACS) y Ferrovial (MC:FER).

Otro sector beneficiado sería el farmacéutico, entre otras razones por la supresión del copago en medicinas para una serie de segmentos sociales, y ello incidiría directamente en la parte de la demanda, favoreciendo los márgenes de ganancias de las empresas del sector. Como ejemplos podríamos enumerar a Faes Farma (MC:FAE) y Almirall (MC:ALM).

Las renovables no se quedarían atrás tampoco, entrando de lleno en la lista compañías como Siemens Gamesa (MC:SGREN) y Solaria (MC:SLRS).

 

Ibex 35

Ibex 35

 

De momento la Bolsa española abrió con calma, sin grandes movimientos, y es que el Ibex 35 ha caído todos los lunes después de haber elecciones generales, salvo la última vez, el pasado 29 de abril, que subió un simbólico +0,12%. El selectivo español se mantiene dentro de su canal alcista y se dirige poco a poco a su fuerte resistencia.

A la hora de hablar del Ibex el inversor puede elegir ver el gráfico "convencional" o el gráfico total return. La diferencia no sólo es en cuanto a su cotización sino en cuanto a su esencia, su composición. Y es que el real, o si lo prefieren, el que refleja con más exactitud y veracidad cuanto acontece, es el segundo, el total return.

La cuestión es que el Ibex digamos que descuenta el reparto de dividendos, y ello lo hace restando del valor de la cotización la cantidad (bruta) que las empresas reparten. De esta manera, cuando una compañía reparte dividendos, lo que ocurre es que esos dividendos se restan de su cotización, por lo que el Ibex finalmente refleja un valor más reducido producto de la resta en la cotización.

 

Ibex 35

Ibex 35

 

La volatilidad del Ibex, medida por el indicador Vibex que se creó en septiembre de 2018, se mantiene estable. Comenzó el año en 21,28 y el viernes pasado cerró en 11,26.

Los temas que más vigilarán los inversores son el impuesto a la banca, las restricciones a las inversiones en sicavs, la intervención en los precios de las eléctricas y las medidas en el sector inmobiliario.