Por: Hector Chamizo en Investing Money

Para acceder a una hipoteca si ganas 1.000 euros al mes, lo primero es que tengas unos ingresos recurrentes, que seas solvente y que tengas dinero ahorrado para hacer la aportación inicial que suelen pedir las entidades de crédito. Después, en el mercado hay varias ofertas que tienen los bancos con las que puedes acceder a un préstamo hipotecario reuniendo diferentes características.

 

La vivienda vuelve a estar en boca de todos. Hace unos años el mercado inmobiliario había perdido terreno a consecuencia de la burbuja, pero de nuevo las cifras muestran una recuperación notable. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la compraventa de viviendas se elevó en un 10,9% interanual hasta junio de este año. Unos números que revelan el apetito que tienen los españoles por adquirir un nuevo hogar. Máxime con la situación de los precios del alquiler.

Por el contrario, es este último factor el que se vuelve determinante. Principalmente, porque son los ingresos que percibe el interesado uno de los requisitos más importantes para la concesión o no, de una hipoteca. Manteniendo este hilo, la realidad es que los salarios no apuntan, al día de hoy, a que se apruebe la financiación.

Sin ir más lejos, la Encuesta Anual de Estructura Salarial elaborada por el INE, el salario más habitual en España es de 16.497 euros. Una cantidad que, dividida en 14 pagas, sitúa el sueldo en torno a los 1.000 euros, pero que se ve menguada aún más tras el pago de cotizaciones e impuestos.

La pregunta que surge viendo este panorama es, si con un sueldo de mileurista tenemos la posibilidad de acceder a un crédito hipotecario, dado que las posibilidades de que el banco acceda a prestarnos el dinero, son menores. Sin embargo, existen alternativas si te encuentras en esta situación.

Requisitos para la concesión

Más allá de si un mileurista debiera plantearse la posibilidad de comprar una casa, lo primero es ver los requisitos que tiene el banco para conceder una hipoteca. El primer paso es llegar al nivel de ingresos mínimos. La gran mayoría de bancos solicitan que la nómina supere un importe determinado. Este requisito sirve al banco para atraer a un perfil concreto.

En segundo lugar, se medirá el nivel de solvencia. Es decir, que los ingresos del mileurista sean suficientes para garantizar la devolución del préstamo a la entidad bancaria. El cliente tendrá que ajustar el importe y plazo del préstamo a sus necesidades. Así, el Banco de España fijó como límite que la cuota de la hipoteca no supere el 35% de los ingresos netos que se perciben.

Y, en tercer lugar, se debe disponer de los ahorros necesarios para hacer frente a los gastos e impuestos de hipoteca y compraventa de la vivienda. Más o menos suele ser entre el 10-15% del importe total de la compraventa que habrá que sumar a la entrada del crédito.

¿Qué hipotecas hay?

Una vez vistos los requerimientos, el siguiente paso es ir al mercado y observar cuáles son las ofertas que más se amoldan a nuestras necesidades. Una de ellas es la Hipoteca Variable de BBVA, que te permitirá financiar la compra de una vivienda a cambio de un interés de euríbor+0,89% y ofrece un plazo máximo de devolución de 30 años.

Para poder contratarla se necesita: Domiciliar una nómina mínima de 600 euros (o una pensión de 300 euros), contratar un seguro de hogar con BBVA, y contratar un seguro de amortización del préstamo con BBVA por un importe que, como mínimo, represente la mitad del valor de la hipoteca.

Otra opción es la Hipoteca Open Variable de Openbank, con la que se podrá financiar la vivienda a cambio de un interés de euríbor+0,99%. Con ella, te permitirán financiar hasta el 80% del valor de una vivienda, con un plazo máximo de amortización de 30 años. Para acceder a ella solo se tendrá que domiciliar una nómina mínima de 900 euros al mes, o de 1.800 euros, si hay dos titulares en el préstamo.

También está la posibilidad de la hipoteca Sin Más de Bankinter. Con este préstamo, pagarás un interés variable de euríbor+0,99%, y permite financiar hasta el 80% del valor de tasación o de compraventa de una vivienda. La oferta está disponible para titulares que ingresen, como mínimo, 2.000 euros al mes.

Las dos últimas alternativas son la hipoteca Marica Carmen Variable de Abanca, a cambio de un euríbor+1,99 domiciliando una nómina desde 600 euros y contratando seguros de vida y hogar; y la hipoteca Sin Comisiones de Bankia, para los que perciban menos de 1.800 euros al mes a cambio de un interés de euríbor+2,10%.