(Artículo redactado por Haris Anwar, analista de Investing.com)

La empresa de servicios de viajes compartidos más grande del mundo, Uber Technologies Inc. (NYSE:UBER), camina por una endeble cuerda floja desde su salida a bolsa el mes pasado. Tiene que demostrar rápidamente que vale más de lo que indica el precio de sus acciones en el mercado. Pero esa tarea no es fácil cuando el crecimiento se está ralentizando, las ventas están descendiendo y las pérdidas son cada vez mayores.

Ése es el mensaje que los inversores recibieron de la empresa en el primer informe de resultados de la empresa desde su salida a bolsa el 30 de mayo, lo que ha dejado claro que el camino de Uber hacia la rentabilidad será largo y duro. Aunque los resultados coincidieron en gran medida con las expectativas de los analistas, indicaron que la empresa no tiene mucho margen de maniobra en el agresivo entorno competitivo en el que opera.

Sus acciones están reflejando esa evaluación negativa: han caído casi un 3% desde la tan anunciada OPV del 10 de mayo, habiéndose desplomado más del 10% durante su primera jornada en el mercado. Aunque subieron un 1,5% el viernes, cerrando en 40,41 dólares, se han dejado un 0,5% tras el cierre durante el fin de semana.

 

Uber price chart

Uber price chart

 

Ralentización del crecimiento

Los resultados del primer trimestre de Uber indicaron que los ingresos procedentes de sus servicios básicos de transporte y entrega de comida aumentaron un 10% en términos anuales hasta 2.620 millones de dólares, mucho menos que en el mismo periodo hace un año, demostrando una constante tendencia a la baja. El crecimiento de los ingresos netos de su plataforma principal bajó de un 125% en 2017 a un 39% en 2018. El margen de contribución de la plataforma principal, que representa los ingresos por ventas menos los costes variables, fue del 18% hace un año, pero descendió hasta un -4,5% en el primer trimestre.

El crecimiento de las reservas brutas, un indicador clave de lo que los clientes gastan con Uber, se está ralentizando también. Ha ascendido a 14.700 millones de dólares en términos trimestrales, con un alza del 34%, frente al 37% del cuarto trimestre. Los consumidores activos mensuales de la plataforma aumentaron hasta 93 millones, subiendo sólo un 2%. Eso queda por debajo del crecimiento de 3% del primer trimestre del año pasado secuencialmente y de la media del 14% durante los 11 trimestres anteriores.

Estas cifras más débiles y los crecientes costes de la empresa fueron los encargados de provocar una enorme pérdida trimestral de 1,010 millones de dólares, una de las mayores pérdidas registradas en el ámbito de las empresas públicas. Las pérdidas en una fase de crecimiento explosivo no son inusuales, pero es difícil darle el beneficio de la duda a Uber cuando su crecimiento ya se está ralentizando y la administración no parece tener una respuesta convincente para satisfacer a sus recelosos inversores.

Durante unas declaraciones tras la publicación de resultados de la semana pasada, Uber trató de insuflar algo de vida en sus maltratadas acciones afirmando que Uber planea reducir los costes mediante la reducción de la cantidad de dinero que gasta en promociones al cliente y en marketing, según el director financiero de Uber, Nelson Chai. Pero esa intención de reducir los costes entra en conflicto con las declaraciones emitidas en su presentación de resultados:

"Nuestras inversiones siguen centradas en la expansión de la plataforma global y la diferenciación de producto a largo plazo y tecnología, pero no dudaremos en invertir para defender nuestra posición en el mercado mundial".

Sin duda, el liderato de Uber en el ámbito de los transportes con conductor es incuestionable. Ofrece más servicios que ninguno de sus competidores, incluyendo la entrega de comida y la logística, con un alcance mucho más grande a nivel mundial. Opera en 700 áreas metropolitanas en seis continentes. Pero aun así, no es el momento adecuado para invertir en sus acciones pues su expansión está frenándose y sus acciones claramente tienen más margen para caer.

En conclusión

Las acciones de Uber siguen siendo algo a evitar. La ralentización del crecimiento indica que a los inversores de Uber les queda un largo camino por delante antes de ver una mejora sostenible de su negocio. Con un rápido deterioro del entorno macroeconómico para las acciones de crecimiento y la competencia haciendo estragos, no creo que sea un buen momento para apostar por Uber.