(Artículo de Eduardo Asenjo, analista de Investing.com)

Llevamos un tiempo en el que los tipos de interés de los bonos de los países europeos se encuentran en negativo. Esto puede resultar un poco paradójico a primera vista porque se paga por prestar dinero, cuando lo lógico sería todo lo contrario.

De aquí surge la duda de a quién le puede interesar comprar estos bonos a este tipo de interés y qué rentabilidad se puede obtener.

Los bonos del Tesoro son un instrumento financiero de renta fija emitido por los Estados con el objetivo de financiar su deuda. Es considerado uno de los activos más seguros al estar respaldado por un Estado, pero aun así no hay ausencia de riesgo. Sin embargo, aunque su rentabilidad esté en negativo, todavía existen posibilidades de obtener rendimiento. Algunas de las opciones son las siguientes:

Estrategia direccional de tipos de interés. Cuando los bonos presentan rentabilidades negativas se pueden comprar con la esperanza de que bajen aún más y, por lo tanto, los precios de los bonos suban. Esto es posible gracias a que existe un mercado secundario en el que se puede vender un bono siempre que haya alguien que esté dispuesto a comprarlo.

Estrategia de curva de tipos de interés. En esta estrategia se juega con la expectativa que se tiene sobre el movimiento de la curva. En el caso de que se espere una mayor inclinación positiva, habría que ponerse largo en un bono y corto en otro con mayor duración. Así, en el caso de que se produzca dicho empinamiento en el siguiente paso del proceso, venderíamos el bono de menor duración y recompraríamos el bono de mayor plazo. Con esta estrategia, se obtendría un beneficio del diferencial de precios entre ambos bonos, independientemente de que las rentabilidades sean negativas.

Para el caso de que se espere una curva más aplanada o incluso con pendiente negativa, habría que vender el bono de menor duración y, al mismo tiempo, comprar otro de mayor plazo a la espera del cumplimiento de dichas expectativas. De tal manera que, en el caso de que se produzca el aplanamiento o caída, en el siguiente paso recompraríamos el bono de menor plazo y venderíamos el de larga duración.

Estrategia de tipos de interés con divisa. En el caso de que se invierta en deuda con una divisa diferente a la local, habrá que tener en cuenta los cambios en ambas divisas y en sus respectivas curvas de tipos. Esta relación nos la da la curva FX swap. Para esta estrategia, hemos de fijar un tipo de cambio y un tipo de interés para ambas divisas. Si tenemos cubierto el tipo de divisa estamos jugando con la curva de tipos de interés. Pero si tenemos los tipos de interés fijos estamos jugando a que una divisa se mueva en una dirección u otra. Y para cubrir el riesgo de estas dos variables podemos usar el cross currency swap. Por ejemplo, en el caso de EE.UU., usted podría gozar de tipos de interés mucho más altos si asume el riesgo divisa y que el dólar se deprecie.

En los momentos en los que en el mercado de la renta variable existen movimientos volátiles se produce un movimiento hacia activos refugio, como bonos de países solventes, aunque coticen con rentabilidad negativa. También se puede dar el caso de no saber en qué invertir y se utilice la Deuda Pública hasta que se sepa por ser un activo muy líquido.

Quienes invierten en estos bonos son, mayoritariamente, gestores de fondos de inversión y planes de pensiones que, por su política, se ven obligados a comprar bonos por su bajo riesgo y alta calidad y, por otro lado, se encuentran los inversores profesionales.