Los microcréditos permiten a las personas que no cuentan con una garantía exigida por los bancos tradicionales, iniciar o emprender su negocio y, como consecuencia, mejorar sus condiciones de vida.

En nuestra historia se han presentado casos exitosos de microfinanzas como por ejemplo la Metodología Grameen (Bangladesh), Acción internacional (Brasil) y Finca Internacional (Bolivia). Estas tres instituciones son consideradas como las organizaciones de microfinanzas más influyentes del mundo.

EL 70% DE LA POBLACIÓN EN EXTREMA POBREZA SON MUJERES

Ahora bien, a pesar de que el acceso al microcrédito se ha incrementado significativamente durante los últimos años, todavía se ven barreras y desventajas relacionadas con el género y su impacto sobre el empoderamiento de las mujeres. Por ejemplo, según el PNUD, el 70% de la población en extrema pobreza, que vive con menos de 1 dólar al día, son mujeres. Mientras que el Banco Mundial reporta que la tasa de desempleo es más alta en las mujeres (esta estadística se repite en casi todos los países mundo).

Por otro lado, un informe del Banco Mundial (2016) afirma que las sociedades con mayores desigualdades de género están destinadas a pagar el costo de una mayor pobreza extrema, crecimiento lento, gobiernos débiles y corruptos; y un bajo nivel de las condiciones de vida. Por otro lado, el PNUD (2015) encontró una fuerte correlación positiva entre su medida de empoderamiento y el índice de desarrollo Humano (IDH). Con estas evidencias empíricas, se demuestra que la mejora de la igualdad de género y empoderamiento de las mujeres incide directamente en el desarrollo económico y, como consecuencia, mejora de las condiciones de vida.

CUANDO LA MUJER LOGRA AUMENTAR SUS INGRESOS, LAS CONDICIONES DE VIDA DE TODA LA FAMILIA MEJORAN

Lograr el empoderamiento de la mujer es un proceso largo y complejo que requiere de mucho esfuerzo y el microcrédito tiene el potencial para lograrlo. Se ha demostrado que las mujeres destinan gran parte de sus ingresos en el hogar; por lo tanto, cuando la mujer logra mejorar sus ingresos mediante la concesión de microcrédito, el bienestar y las condiciones de vida de toda la familia mejora.

Por lo tanto, ayudar a la mujer genera un efecto multiplicador y ayuda a crear un tejido empresarial en sus comunidades. Por otro lado, otro estudio del Banco Mundial ha demostrado que mayores ingresos para la mujer benefician a los niños, particularmente en cuanto a educación, dieta y cuidado de la salud. Para que la mujer adquiera el empoderamiento deseado también se requieren recursos materiales, humanos y sociales. Pero no basta con tener solo estos recursos para lograr el empoderamiento. Se requiere también las habilidades de utilizar sus recursos para cumplir sus metas.

Finalmente, desde Microwd, mediante una tecnología crediticia innovadora bajo una plataforma Crowdlending, nos enfocamos en buscar países donde podamos ayudar a las mujeres en su proceso de empoderamiento mediante la concesión de micropréstamos adecuado a las necesidades de sus negocios. También nos esforzamos para que nuestras mujeres logren construir un tejido empresarial que ayude a su familia y la comunidad en general.

AUTOR: HERNÁN LÁZARO