En MyInvestor queremos colaborar con la difusión de la cultura financiera, por eso vamos a contarte siete cosas que quizás hayas pensado o te hayan transmitido sobre los fondos de inversión y que no son ciertas.

Mito 1: Sólo si eres rico puedes invertir en fondos

Falso. No hace falta tener mucho dinero para destinar parte de nuestros ahorros a un fondo de inversión. La mayor parte de estos productos no tiene ningún importe mínimo de contratación. De acuerdo con los datos del Observatorio Inverco, más de la tercera parte de los inversores que tienen un fondo acumulan en este vehículo menos de 20.000 euros.

Mito 2: Decir fondo de inversión supone asumir mucho riesgo

Falso. Los fondos de inversión son una institución de inversión colectiva a través de la cual se agrupan y gestionan las aportaciones dinerarias de un conjunto de inversores. Decir inversión no es sinónimo de riesgo, ni de Bolsa, ni de peligro,… Existen fondos de inversión de muchas categoríasdesde los más agresivos que invierten el dinero en Bolsa hasta los más conservadoresque compran activos de baja volatilidad como Letras del Tesoro o, incluso, depósitos comercializados por bancos. Sólo hay que escoger el producto que más se ajuste a tu perfil de riesgo.

Mito 3: Equivocarte al escoger es peligroso

Falso. Una de las principales ventajas de los fondos de inversión respecto a otros productos financieros es su “traspasabilidad”. El inversor puede cambiar de un fondo a otro, de una gestora a otra e incluso de una entidad a otra gracias al traspaso de fondos sin necesidad de vender, evitando así el peaje fiscal. Sólo cuando decida convertir sus participaciones en efectivo se deberá ajustar cuentas con Hacienda.

Mito 4: No tienen ningún tipo de garantía

Falso. Casi todos los ahorradores saben que los depósitos bancarios están cubiertos por Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) hasta un importe de 100.000 euros, pero ¿sabías que los fondos de inversión también cuentan con un aval equivalente? El Fondo General de Garantía de Inversiones (FOGAIN) que se creó para indemnizar a los inversores en caso de que quiebre una gestora o una agencia de valores (no cubre, ojo, las posibles pérdidas que tenga el fondo por la evolución del activo en el que invierta). Su cobertura es también de hasta 100.000 euros.

Mito 5: Es un producto caro y con muchos gastos

Falso. Como en todos los servicios profesionales que se prestan, existen fondos más caros y otros más baratos. Los fondos de inversión llevan asociadas comisiones de varios tipos que dependerán del tipo de gestión que hagan pero que también están supervisadas y limitadas por ley. Algunas comisiones son explícitas, como la comisión por reembolso, y otras son implícitas como la comisión de gestión pero se trata de gastos que se van descontando diariamente del valor liquidativo por lo que, cuando se habla de la rentabilidad obtenida por el fondo, esta ya es una rentabilidad neta de la que se han detraído ya las comisiones.

Mito 6: Es complicado saber en qué invierten el dinero

Falso. Cuando una gestora comercializa un fondo de inversión, debe informar a la CNMV y a los potenciales inversores de cuál es su vocación inversora. Además, la gestora debe proporcionar al inversor la información suficiente (datos fundamentales del fondo) donde se explica detalladamente la política de inversión y debe remitir trimestralmente un informe en el que explique en qué ha estado invirtiendo.

Mito 7: Es un dinero que no puedo tocar

Falso. Los fondos de inversión tienen plena liquidez. Es decir, el inversor puede convertir en efectivo la participación que tiene en el fondo en cualquier momento. Para ello la sociedad gestora debe ofrecer diariamente una valoración de los activos en cartera (conocido como valor liquidativo). Lo que tarde en abonarse en la cuenta del inversor dependerá del tipo de fondo y de la gestora, pero siempre con un máximo establecido por la ley.