Publicado en el blog Blog MyInvestor

Los españoles gestionamos nuestro dinero como hace décadas, sin pararnos a pensar dos veces en las opciones que tenemos a nuestra disposición o en buscar alternativas. El sector inmobiliario sigue siendo el lugar preferido para acumular riqueza y los depósitos de bajo rendimiento persisten como productos ‘estrella’. Una foto casi idéntica a la de hace 30 años. En serio. Esta es la conclusión del I Observatorio Bestinver IESE sobre Ahorro e Inversión en España.

Puede que sea porque no tienes tiempo o no tienes ganas de hacerlo. Quizá sea porque no tienes confianza o porque te da miedo la palabra inversión, pero ha llegado el momento de que te pongas las pilas y, por tu bien, empieces a invertir. Para ello te dejamos nuestros 5 súper consejos:

1.- FIJA UN OBJETIVO REALISTA

¿En qué emplearás el dinero que vayas ahorrando? No te vuelvas loco, tu objetivo debe ser realista, por ejemplo alcanzar libertad financiera, comprarte una casa, complementar tu jubilación o los estudios universitarios de tus hijos. Cuanto más atractivo sea para ti el objetivo más motivado te sentirás para derivar un porcentaje de tus ingresos a la inversión.

2 .- PIENSA A LARGO PLAZO

Además deberá ser un objetivo a largo plazo, lejano en el tiempo, que te permita gozar de las bondades del interés compuesto que no es otra cosa que una fórmula matemática que combina capital y tiempo y que se traduce en que cuanto antes empieces a invertir, reinvirtiendo las ganancias, más dinero tendrás en el futuro.

3.- INVIERTE SÓLO LO QUE NO NECESITES

Debes hacer un reparto de tus ingresos siendo consciente de tus posibilidades. No te propongas cantidades inasumibles que supongan un gran esfuerzo. Cada mes, después de descontar lo que obligatoriamente necesitas para atender tus gastos corrientes, destina una parte de tus ingresos a un fondo de reserva para asuntos de emergencia o imprevistos (lo que podría llamarse inversión a corto plazo y de que deberá tener un perfil conservador) y otro porcentaje a tu inversión a largo plazo, es esta parte de la inversión la que deberá ser más arriesgada por lo que puntualmente también puede sufrir más oscilaciones.

4.- EVITA EL TODO O NADA

Otra vez, no te vuelvas loco. No se trata de no haber invertido nunca y ahora coger todo lo que tienes ahorrado y comprar bolsa. Como casi siempre, en el término medio está la virtud. Ve poco a poco, empieza reuniendo la cantidad correspondiente a 3 ó 5 meses de ahorro y haz tu primera inversión. Luego, y de forma recurrente, ve haciendo aportaciones para ir incrementando poco a poco la cantidad invertida. Está estudiado y comprobado que si a la fórmula del interés compuesto le añades la variable de “aportaciones periódicas” el patrimonio crece de forma exponencial. 

5.- SE CONSTANTE Y DISCIPLINADO

Convierte el ahorro y la inversión en un hábito. Lo que al principio puede suponerte un pequeño sacrificio pronto se convertirá en una de estas cosas que los humanos hacemos de forma automática como lavarnos los dientes o cerrar la puerta al salir.

Si eres de los despistados y el rimo de vida actual consume todas tus neuronas, no te preocupes. Existen las “órdenes periódicas” que te permiten dar la instrucción una primera y única vez, sólo tienes que indicar el importe, la periodicidad (semanal, mensual, trimestral,…) y la fecha hasta la que quieres seguir haciendo esa aportación y el banco se encargará por ti de hacer tu inversión.

En MyInvestor ponemos a tu disposición todo lo que necesitas para dar el paso, nuestra cuenta remunerada te ayuda con tu colchón para el corto plazo y nuestros perfiles estratégicos y fondos tácticos son la plataforma perfecta para lanzarte a invertir pensando en el largo plazo. Además, podrás hacerlo de forma cómoda y sin darte cuenta con nuestras órdenes periódicas. ¡No esperes más y ponte en marcha!