Repartir el riesgo entre distintos instrumentos y títulos bursátiles es la regla número uno de los ahorradores. Pero cuidado con los productos en los que se invierte.

Un poco de todo. Al igual que con las dietas, la diversificación es, también en finanzas, una de las reglas fundamentales para los inversores comunes. Diversificar una cartera de inversiones es la medida fundamental para reducir el riesgo asociado a la volatilidad. Pero hay que saber hacerlo bien.

La expresión anglosajona que sintetiza la diversificación es:

"No poner todos los huevos en una misma cesta."

Por tanto, la primera regla consiste en repartir los riesgos, evitando acumular todo nuestro dinero en un solo título o instrumento financiero. Si va mal, perderemos todo el dinero. Si, por el contrario, ponemos el dinero en distintos instrumentos y uno de estos va mal, lo único que pasará es que el rendimiento será inferior al esperado. La idea de base es sencilla: puesto que no sabemos cómo irán las inversiones, es mejor fraccionarlas, repartiendo así el riesgo.

Se puede diversificar invirtiendo en varios tipos de instrumentos financieros, repartiendo el riesgo entre obligacionesacciones y otras clases de activos. Pero cuando solo se invierte en el mercado de valores, la diversificación es imprescindible. Se diversifica repartiendo la inversión no solo entre distintos títulos, sino también entre distintos sectores, así como entre grandes y pequeñas empresas. Esto es lo que hacen también los fondos de inversión comunes.

Pero cuidado con no excederse: «Una diversificación amplia solo es útil para inversores que no tengan ni idea de lo que están haciendo», comenta Warren Buffett. El millonario americano, inversor legendario conocido como «el Oráculo de Omaha», siempre ha recomendado no diversificar. Buffett invierte su dinero y el de los accionistas de su empresa, Berkshire, exclusivamente en los sectores que conoce y en empresas que han obtenido óptimos resultados. Su truco contra la volatilidad de los mercados es invertir en los títulos de ciertas empresas sólidas y seleccionadas.

A primera vista, es evidente que aumentando el número de acciones se puede reducir el riesgo de la cartera. Pero luego hay que combinarlas bien y hacer una buena diversificación. De lo contrario, según sostiene Buffett, en lugar de reducirse el riesgo de pérdidas, se aumenta la posibilidad de invertir nuestro dinero en títulos basura. Para evitarlo, es preferible pedir ayuda a un asesor financiero.