Por qué los activos de Asia emergente acapararán gran parte de las carteras de los inversores globales.

Un año después de que el brote de Covid-19 desencadenara una conmoción social y económica generalizada, Asia resurge de la crisis más fuerte y con más influencia sobre la escena mundial, atrayendo de manera constante el centro de gravedad económico del planeta hacia el Este.

La mayor parte de la actividad económica de la región ha recuperado su situación anterior a la llegada del coronavirus, gracias a su gestión ejemplar de la pandemia. (La seguridad y la resistencia de Asia frente al coronavirus aparecen clasificadas como las mejores del mundo)1.

Además, las políticas económicas anticrisis del bloque han sido prudentes y mesuradas, a diferencia de las de Occidente, donde los gobiernos y los bancos centrales se han visto obligados a ponerse en pie de guerra. 

Tomemos como ejemplo el caso de China. Pese a encontrarse en el epicentro de la pandemia, los responsables de sus políticas económicas no han tenido que recurrir a un exceso de generosidad fiscal o monetaria. China no ha experimentado un aumento del endeudamiento de igual magnitud que el de las economías desarrolladas. La segunda mayor economía del mundo entró en la crisis con una deuda pública inferior al 50% del PIB que, según nuestras previsiones, aumentará hasta el 67,7% en 2022. El panorama es similar en el resto de Asia emergente, favorable si se compara con las economías del G5, donde el ratio deuda-PIB promedio debería superar el 150% en 20222.

Dicho de otro modo, Asia ha conseguido favorecer el crecimiento sin crear las condiciones para que surjan futuros riesgos financieros.

Esperamos que el crecimiento del PIB del bloque repunte con fuerza hasta alcanzar el 8,9% en 2021, por delante de las economías avanzadas, que deberían crecer tan solo un 4,9%. Esta evolución parece aún más sólida si se compara con la ligera contracción de la región, de tan solo un 0,2% el año pasado, frente al 5,2% de sus homólogas desarrolladas.

Los inversores no pueden por tanto seguir ignorando Asia.

Responda a este breve cuestionario para comprobar sus conocimientos sobre el motor de crecimiento global que está reordenando la economía global.