Tras diez años del pinchazo inmobiliario, el mercado inmobiliario vuelve a estar al alza en España. Es momento de reflexionar sobre las tendencias de este sector. 

 

Si en estos momentos no hay síntomas de agotamiento, el INE espera un cambio de tendencia entre los años 2021 y 2023, relacionado con la situación económica, la evolución de los tipos de interés y la creación de empleo. Pero centrados en 2019, la mayoría de los expertos pronostican moderación de los precios y statu quo en el número de operaciones de compra venta.

Consolidación de precios

El informe ‘Tendencias del Mercado Inmobiliario en Europa 2019’, elaborado por la consultora PwC y el Urban Land Institute, nos da algunas claves sobre el comportamiento del sector en el ámbito europeo. La incertidumbre del Brexit, los posibles cambios en los tipos de interés o la preocupación por la inestabilidad política marcarán la tendencia en el continente.

En lo relativo a España, Rafael Bou, socio responsable de sector Inmobiliario de la consultora, apunta que “En España contamos con la ventaja de que nos ven como un país con perspectivas de crecimiento superiores a la media europea y que entramos más tarde en el ciclo expansivo inmobiliario”. En este sentido, añade que “probablemente, viviremos un año 2019 con gran intensidad transaccional y de consolidación de precios. La promoción inmobiliaria de todo tipo de usos tendrá un papel clave para fabricar producto que se adapte a las nuevas tendencias sociodemográficas y tecnológicas”.

El ahorro de las familias, al límite

Por su parte, Moody’s hace hincapié en la situación de los ahorros de las familias, que se encuentra en mínimos históricos como ya ha advertido el Banco de España. “Deben servir como alerta temprana para detectar los riesgos que pueden acechar al mercado hipotecario español”, opina José de León, vicepresidente de la agencia en España.

“Estamos ante un mercado inmobiliario que va a dos velocidades. Madrid y Cataluña, con crecimientos de precios del 10% y del 8% respectivamente, están tirando de la media nacional que está en el 6%, pero hay otras zonas con subidas de apenas el 1% o incluso menos”, añade Miguel López, analista de Moody’s en Madrid. Por ello, se entiende que existen dos velocidades en el mercado inmobiliario. La agencia prevé que el crecimiento de precios se estabilice entorno al 2% o 3% de cara a 2022.

Perspectivas optimistas dentro del sector

La mayoría de las grandes empresas españolas del sector inmobiliario mantienen una perspectiva optimista de cara a 2019 y 2020.

Se habla de demanda sólida y estabilización de precios con cierta tendencia alcista. Por ejemplo, Jorge Pérez de Leza, consejero delegado de Metrovacesa, entiende que los precios experimentarán una subida del “5% de media” a lo largo de este año.

Un mercado laboral más dinámico en algunas ciudades de España, según apuntan desde ASG Homes, o una subida de sueldos como indica Metrovacesa, estarían detrás de estas tendencias.

Para Quabit, no hay “indicio de burbuja inmobiliaria”. “El endeudamiento y el esfuerzo financiero de las familias son sanos, y la previsión es que los costes financieros de las hipotecas permanezcan en niveles bajos durante mucho tiempo”, añade Félix Abádanes, su presidente.

Por su parte, Iberdrola Inmobiliaria sí ha detectado en los últimos meses “una desaceleración en los ritmos de ventas y a una mayor contención en el crecimiento de los precios en la mayoría de las plazas”. En palabras de Emilio Sánchez, su consejero delegado, se trata de “una clara señal de madurez del ciclo que debería evitar que se cometan errores que pudieran llevarnos a la creación de ‘burbujas”.


A pesar de los pronósticos de cambio de tendencia en el continente, los expertos señalan que España afrontará una suave desaceleración en la subida de precios. Los principales indicadores descartan las amenazas de una “explosión de la burbuja” a corto plazo en nuestro país y hablan de estabilidad y madurez en el sector.