Desde las causas naturales del aumento de las temperaturas hasta la creencia de que deberíamos dejar volar, pasando por la idea de que todos nos volveremos veganos. Desmontemos los mitos.


Los mitos en torno al cambio climático siguen impregnando el discurso público. Se trata de nociones preconcebidas que pueden retrasar la acción contra el calentamiento global o desviar la atención hacia soluciones ineficaces, demasiado lentas o demasiado costosas. Aquí están las respuestas del Instituto de Estudios Futuros de Copenhague.


1. Si el calentamiento global es real, ¿cómo es que hemos tenido un frío récord en los últimos años?
Respuesta: cada año hay muchos más récords de calor que de frío. Solo en 2019, Bélgica, Alemania, Francia, Reino Unido, Luxemburgo, Países Bajos, Vietnam y Cuba marcaron nuevos récords de altas temperaturas. En febrero de 2020, se estableció un nuevo récord de calor en la Antártida. En general, las temperaturas globales están aumentando rápidamente: cada año desde 1987 ha sido más cálido que el máximo global de los 100 años anteriores. Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), la temperatura combinada de la tierra y el océano ha aumentado una media de 0,07°C por década desde 1880, y 0,18°C desde 1981.


2. El cambio climático es sólo una variación natural
Algunos sostienen que el cambio climático no está causado por el ser humano, sino por las variaciones naturales. Argumentan que el planeta ha tenido periodos cálidos en el pasado, así como muchas eras de hielo, con cambios en el nivel del mar mucho mayores que los pocos metros que predicen los modelos climáticos.

Respuesta: Es cierto que el clima ha sido más cálido en el pasado, pero estos periodos estaban asociados a mayores concentraciones de gases de efecto invernadero. En general, la vida tuvo tiempo de evolucionar para hacer frente a las nuevas condiciones. En cambio, cuando se produjeron raros y repentinos períodos de calentamiento, se produjo una extinción masiva. Este fue el caso de la extinción masiva del Pérmico de hace 252 millones de años, también conocida como la Gran Extinción. Las erupciones volcánicas masivas provocaron grandes emisiones de CO₂ y gases nocivos, que a su vez causaron la acidificación de los océanos y el calentamiento global.

También es cierto que la actividad solar afecta a la temperatura de la Tierra, como lo hacía en la Edad Media. Sin embargo, a la hora de medir el impacto del sol, los volcanes y otros factores que afectan a las temperaturas globales, el elemento clave sigue siendo el CO₂. Desde 1970, la temperatura media mundial ha aumentado a un ritmo sostenido unas 170 veces superior al de los últimos 7.000 años. Si el sol fuera el principal impulsor, las temperaturas deberían haber bajado en su lugar.

3. Los modelos climáticos son inexactos y no se puede confiar en ellos
En septiembre de 2019, un colectivo mundial de 500 científicos y profesionales envió una carta abierta a las Naciones Unidas en la que afirmaba que no existe una emergencia climática, pero que "Los modelos climáticos en los que se basa la política internacional no son adecuados para su propósito." Por tanto, sería "imprudente" desperdiciar miles de millones de dólares basándose en los resultados de modelos inmaduros.

Respuesta: Es cierto que los modelos climáticos más antiguos solían predecir que alcanzaríamos temperaturas a menudo superiores a las actuales. Sin embargo, un grupo de investigadores de la Universidad de Berkeley analizó recientemente 17 modelos climáticos antiguos y demostró que, de diez proyecciones realizadas hace 50 años, no había diferencias estadísticamente significativas entre las predicciones y las observaciones históricas realizadas. Además, los modelos climáticos modernos son más sofisticados y dinámicos que antes. Por lo tanto, deberían predecir el cambio climático futuro con mayor precisión.

Por último, también se cuestionó la imparcialidad de los firmantes de la citada carta, algunos de los cuales estaban vinculados al sector y la industria minera, o a grupos políticos conservadores estadounidenses.

4. Reducir los niveles de carbono es demasiado caro
A menudo escuchamos que reducir las emisiones de CO₂ a la atmósfera sería demasiado costoso y perjudicaría a la economía.

Respuesta: el Quinto Informe de Evaluación del IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático) estimó la rentabilidad de varias políticas de mitigación del cambio climático. La conclusión es que cuanto más se reduzcan las emisiones, mayor será la contribución económica a largo plazo. En cambio, no hacer nada tendría un impacto mucho mayor en la economía. A largo plazo, el dinero que se ahorre protegiendo las industrias y los hábitos existentes palidecerá en comparación con el coste del daño causado. Si ignoramos el cambio climático, podríamos perder hasta el 20% del PIB mundial.

5. Deberíamos dejar de volar
La respuesta es que, aunque los cambios en los patrones de consumo son beneficiosos, se necesitan cambios mucho más radicales. Abstenerse de volar, o limitarse a un vuelo al año, reduce las emisiones de gases de efecto invernadero, pero sería suficiente. Se calcula que la parte de la aviación en las emisiones de carbono es de aproximadamente el 2,4%, es decir, unos mil millones de toneladas de CO₂ al año, de los 42 mil millones de toneladas de emisiones mundiales estimadas en 2019. El transporte de pasajeros representa alrededor del 80% de la aviación comercial, y la contribución de las emisiones de gases de efecto invernadero de los vuelos de pasajeros es de alrededor del 3%. Por lo tanto, incluso si todos los vuelos de pasajeros se detuvieran mañana, esto sólo reduciría las emisiones globales de gases de efecto invernadero en un 3%: no es suficiente para evitar el calentamiento global.


6. Deberíamos ser todos veganos
En general, se considera que la carne y los productos lácteos tienen una mayor huella climática que los alimentos de origen vegetal. Por ello, algunas personas abogan por una dieta vegana como forma de combatir el cambio climático.

Respuesta: calcular la huella climática de los alimentos es todo menos sencillo. En 2015, un estudio de la Universidad Carnegie Mellon descubrió que comer lechuga tiene una huella de carbono tres veces mayor que la de comer tocino, para el mismo consumo de calorías. Este estudio se basó en el uso de recursos en Estados Unidos para diferentes tipos de alimentos, lo que implica un amplio uso de la irrigación en el cultivo de frutas, pero los resultados pueden ser diferentes al estudiar la producción de alimentos en otros lugares. De hecho, otros estudios realizados en Europa han demostrado que una reducción del consumo de carne podría, por el contrario, suponer una reducción del consumo de energía, del consumo de agua y de las emisiones de gases de efecto invernadero. Además, todo depende de la naturaleza de las plantas que se consumen y de la forma en que se crían los animales, de la forma en que se fertilizan los cultivos, de la naturaleza de las cosechas y del lugar donde se cultivan.

7. Los científicos del clima están divididos sobre la existencia y las causas del cambio climático
Respuesta: no, el 97% está de acuerdo en que el cambio climático se está produciendo y es causado por el ser humano; sólo el 1% está en desacuerdo.


8. El CO₂ es el alimento de las plantas: éstas prosperan y absorben cada vez más CO₂ a medida que aumentan los niveles de emisión
Respuesta: es cierto, pero sólo hasta cierto punto. La cantidad de CO₂ que pueden absorber las plantas tiene un límite, e incluso hoy en día sólo absorben una cuarta parte de la cantidad de CO₂ que produce el ser humano, dejando que el resto se acumule en la atmósfera.


9. Los animales y las plantas se adaptarán
Respuesta: no, ha habido precedentes de cambios climáticos rápidos seguidos de extinciones masivas.


10. Los científicos del clima siguen cambiando de opinión: en los años 70 predijeron una nueva edad de hielo, hoy predicen el calentamiento global
Respuesta: una amplia revisión de la ciencia del clima en los años 70 reveló que la comunidad científica estaba bastante de acuerdo en las predicciones del calentamiento global (no del enfriamiento). 


11. China es el mayor contribuyente a las emisiones
Respuesta: aunque es cierto que China es ahora el mayor emisor de CO₂ del mundo, sus emisiones per cápita son sólo la mitad de las de Estados Unidos y países europeos como Alemania. El cambio climático debe ser responsabilidad de todos.