El envejecimiento de la población se ha convertido en un tema clave de nuestro tiempo, tanto para la demografía como para la economía, la educación e, incluso, los servicios financieros. La Fundación Innovación Bankinter ha reunido a los mejores expertos de la materia en su última edición del encuentro Future Trends Forum para debatir sobre longevidad

Una de las materias que abordan en su informe (Descárgate aquí el informe sobre longevidad de la Fundación Innovación Bankinter) es cómo va a afectar la longevidad a los servicios financieros. Según explican, “los bancos van a darse cuenta de que las personas viven más” y que “las necesidades financieras de esta nueva masa crítica cambian”.

Efectos de la longevidad en la banca

Como señalan, las necesidades financieras de una población más longeva se ven presionadas por tres frentes:

  • Longevidad y sanidad: La longevidad supone un aumento de las cargas financieras que soportan las familias. Entre esas cargas, destacan los costes sanitarios. Los expertos recuerdan que “en muchos países son ellos los que tienen que abonar el coste de sus tratamientos total o parcialmente”.
  • Ahorro acumulado: El capital ahorrado de las personas varía de una región a otra y eso condiciona los productos que pueden ofrecer las entidades financieras. Por ejemplo, los españoles tienen la mayor parte de su ahorro en ladrillo, a través de vivienda, mientras que los alemanes lo tienen en activos líquidos. Unas diferencias que suponen un reto para los bancos.
  • Complementariedad de las pensiones: El incremento de personas jubiladas reducirá la sostenibilidad del sistema público de pensiones, explican los expertos. Además, señalan que “el debate ha cambiado en los últimos años, y ha pasado de centrarse en un posible aumento de dichas pensiones a la evaluación de su reducción para que sigan siendo viables”. Una situación que abre el debate de la necesidad de complementar las pensiones públicas.

Retos de la banca ante la jubilación

Dieter Staib, management consultant y business angel de la consultora Oliver Wyman en Madrid, reconoce que “muchos bancos ya están concentrando sus acciones en torno a tres momentos clave del proceso de envejecimiento.

1 Alrededor de los 50 años: Las personas en este grupo pueden estar sometidos todavía a una altísima presión financiera, no haber terminado de pagar la casa o tener aún a su cargo a los hijos. ¿Qué pueden hacer los bancos con ellos? Hacerles entender cuál será la realidad financiera de su jubilación y ofrecerles productos bancarios que puedan permitirse y que les ayuden a ahorrar.

2 Jubilación: Los bancos han de ayudar a sus clientes a que sus ahorros no se reduzcan demasiado.

3 Jubilación pasiva: El momento en que los individuos siguen siendo jubilados a efectos prácticos, pero requieren de muchísima ayuda, sobre todo por los problemas que surgen de salud. Todavía los bancos tienen un papel que ejercer ahí; pueden servir como punto de contacto con muchos servicios que la gente necesita.

¿Quieres profundizar más en los efectos de la longevidad? Descárgate el último informe de la Fundación Innovación Bankinter.

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