El Departamento de Análisis de Bankinter ha presentado recientemente su 'Estrategia de inversión' para el último cuarto del año, en la que apuestan por el mercado estadounidense de cara al cierre del año.

Descarga la Estrategia de Inversión (Perspectivas 4º trimestre 2018) de Bankinter

De cara al cuarto trimestre del año vamos a ver cuáles son sus principales prevsiones para las diferentes geografías.

Eurozona

El ciclo pierde impulso en la eurozona y las estimaciones de crecimiento se revisan ligeramente a la baja (PIB +2,0% en 2018 y +1,8% en 2019). Los riesgos al crecimiento provienen del impacto de medidas proteccionistas, las turbulencias en emergentes y el abandono de las políticas monetarias acomodaticias en algunas jurisdicciones.

Por otro lado, una mayor expansión fiscal en la eurozona, junto con la positiva evolución del empleo y la gradual recuperación en salarios permite neutralizar estos factores. La inflación subyacente se mantiene por debajo del objetivo el BCE (1,0% vs 2,0%), pero las incipientes presiones de costes de origen interno se están acentuando, lo que reduce la incertidumbre sobre su evolución futura.

En este contexto, esperamos que el programa ampliado de compras de activos del BCE (APP, por sus siglas en inglés) llegue a su fin en diciembre. La primera subida en el tipo de depósito (-0,4% actual) podría tener lugar en septiembre/octubre de 2019. El mandato de Mario Draghi al frente del Banco Central Europeo finaliza en octubre y dejaría de este modo preparado el camino para la normalización en tipos.

Reino Unido

Reino Unido afronta un cuarto trimestre de 2018 y arranque de 2019 con una agenda política intensa y un panorama económico incierto. El PIB crece por debajo de su potencial y el IPC acumula ocho meses por encima del objetivo del Banco de Inglaterra (BoE por sus siglas en inglés).

El desenlace del brexit es incierto y puede condicionar las previsiones macro, la política monetaria y la dirección de los mercados. En el brexit, existe voluntad institucional para alcanzar un acuerdo y evitar un mal desenlace (no-acuerdo) pero el calendario es apretado y en aspectos clave como la frontera en Irlanda es difícil acercar posturas. La buena noticia es que la libra se mantiene dentro de un rango asumible, las condiciones financieras no se han endurecido significativamente y los índices de actividad económica evolucionan en línea con lo esperado.

El BoE continuará con la normalización gradual de la política monetaria. Estimamos una subida en el tipo de interés de referencia desde el 0,75% actual hasta el 1,00% en 2019 (no antes del primer trimestre de 2019) y dos subidas más de + 25 pb cada una hasta alcanzar el 1,50% en 2020.

Los acontecimientos clave que marcan la evolución del brexit y los mercados son los siguientes:

- 30 sep. /3 oct.: Convención del Partido Conservador británico,

- 18/19 oct.: Comisión Europea,

- 1 nov.: Inflation Report

- mediados de nov: Cumbre Europea (extraordinaria)

- 13/14 dic.: Consejo Europeo

- ene. 2019 (fecha orientativa/no oficial para anunciar un posible acuerdo)

- febr.: Inflation report

- 29 mar.: inicio del brexit

EE. UU.

El ciclo expansivo se fortalece. La desaceleración del primer trimestre de 2018 fue transitoria y el crecimiento del PIB en el  segundo trimestre de 2018 sorprendió al alza con un registro de +4,2%. Los indicadores adelantados más recientes también han sorprendido por su fortaleza y se acercan a máximos en muchos años. Nosotros ya revisamos al alza nuestras estimaciones de PIB en el anterior informe estratégico y ahora retocamos 1 décima el 2018 (+3,0% en 2018 y +2,5% en 2019). La Fed lo hizo en junio: +2,8% en 2018 y +2,4% en 2019. Y nuevamente en septiembre: +3,1% y +2,5% respectivamente.

El principal riesgo es el enfrentamiento comercial con China, aunque de momento el impacto no frenará significativamente las perspectivas de crecimiento americanas. La capacidad ociosa es cada vez más reducida (paro 3,9%) y la inflación se aproxima al objetivo de la Fed (2%).

La aplicación de estímulos fiscales cuando la utilización de los recursos es elevada y la economía crece por encima de su nivel a largo plazo justifica el mantenimiento de la subida gradual de tipos. En su última reunión del 25 de septiembre la Fed subió tipos por tercera vez en el año hasta el rango 2,00%/2,25%, apuntando a una subida adicional hasta 2,25%/2,50%. En 2019 la Fed seguirá con el proceso de ajuste y apostamos por tres nuevas subidas en el tipo director hasta el rango 3,00%/3,25%, acorde con una política monetaria normalizada.

Muy relevantes serán las elecciones de mitad de mandato del 6 de noviembre, donde los republicanos podrían perder la mayoría en la Cámara de Representantes, lo que obligaría a Trump a suavizar el tono de algunas de sus políticas, reduciría ruido y permitiría a los mercados americanos focalizarse en los fundamentales que son buenos. 

Japón

De manera discreta la economía japonesa ha ido mejorando su situación durante los últimos meses. El resultado es que el Nikkei se ha revalorizado en septiembre aproximadamente +5% y así su avance acumulado en 2018 es +2%. Al igual que sucede con la eurozona pero en sentido contrario, la bolsa no es más que el semáforo que más rápidamente indica la situación de fondo de una economía y de las empresas que en ella operan.

Los indicadores industriales, comerciales, de precios y empleo más recientes muestran una mejora progresiva y silenciosa. Esta, en combinación con un yen que recupera su senda depreciatoria y un frente político estabilizado, sitúan a la economía japonesa en uno de sus mejores momentos de los últimos años, aunque continúan sin resolver sus problemas estructurales (demografía y deuda pública, principalmente).

Emergentes

Las perspectivas para las economías emergentes de cara al cuarto trimestre 2018 continúan siendo complicadas. La fuerte depreciación de divisas como la lira turca y el peso argentino y la salida de flujos de inversión se ha frenado en las últimas semanas. Sin embargo, la tendencia de desacoplamiento de los emergentes con respecto a los desarrollados se mantiene, debido a una amenaza global como la subida de los tipos de interés en EE. UU. y a algunas debilidades idiosincráticas de las principales economías emergentes.

En China, el aumento de las tensiones comerciales con EE. UU. supone un freno a la expansión de su sector exterior y resta margen de maniobra al gobierno para poner freno al excesivo crecimiento del crédito.

En India, la depreciación de la rupia, la subida de tipos de interés, el elevado déficit por cuenta corriente y un difícil proceso de reestructuración del sector financiero pueden impedir que unas tasas de crecimiento del PIB superiores a +7% se materialicen en un repunte de la bolsa.

Brasil afronta unos próximos trimestres poco prometedores marcados por la desaceleración del crecimiento y un incierto proceso electoral en octubre. La probabilidad de que las elecciones permitan formar un gobierno con el apoyo necesario para emprender reformas estructurales y reducir el déficit público es reducida.

Por último, la subida del precio del petróleo es un viento de cola para Rusia, pero su ritmo de crecimiento cercano a +2% no es todavía suficiente para compensar los riesgos.

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