A menos de dos meses para que finalice el plazo para presentar la declaración de la renta, toca hacer cuentas y poner en perspectiva las operaciones financieras que hemos realizado. ¿Qué pasa si vendí acciones con pérdidas? ¿Y si he traspasado las participaciones que tenía en un fondo de inversión a otro fondo? ¿Y cómo tengo que tributar por los dividendos que he recibido?

Responder a todas estas cuestiones resulta fundamental para conocer qué impuestos pagamos por nuestras inversiones y ver así cuál es la rentabilidad final que estos productos nos están dando -porque los impuestos que pagamos afectan directamente a la rentabilidad final que obtenemos-. 

Una de las primeras cosas que debemos saber es que tanto los fondos de inversión como las acciones tributan en el IRPF en la conocida como parte barata del impuesto, es decir, la base del ahorro, a un tipo que oscilará entre el 19 y el 23%:

19%, hasta 6.000 euros.

21%, entre 6.000 y 50.000 euros.

23%, a partir de 50.000 euros.

Otro factor clave a tener en cuenta es que los fondos de inversión únicamente tributan cuando retiramos nuestro dinero -pagamos impuestos por la ganancia o perdida patrimonial generada cuando se produce el reembolso- y nunca mientras el dinero permanece invertido, ni cuando hacemos un traspaso de un fondo a otro.

Respecto a las acciones, debemos diferenciar entre las rentas que nos generan. Así, por la renta explícita, que es el dividendo, es decir, el rendimiento que nos produce un producto financiero cuando lo mantenemos en cartera, tributaremos en la base del ahorro como rendimiento de capital mobiliario. Por la renta implícita, que es la venta de la acción, tributaremos como ganancia o pérdida patrimonial

¿Quieres más información? Si quieres profundizar más en la fiscalidad de los fondos de inversión y las acciones, puedes consultar nuestro blog.

También puedes descargarte aquí nuestra guía sobre la fiscalidad de los productos financieros, que incluye casos prácticos y lo más relevante que tiene que saber un inversor en torno a los impuestos que paga por sus inversiones.