El Banco Central Europeo ha cumplido este jueves con el guión que se esperaba y ha anunciado que dejará de comprar deuda a partir de enero y que, además, reinvertirá los bonos que vayan venciendo durante el tiempo que sea necesario.

Para Josep Prats, gestor de Abante European Quality, el mensaje principal de Mario Draghi es que los sueldos en Europa empiezan a subir y que eso, tarde o temprano, incidirá en la inflación.

“Pensamos que, finalmente, a finales del año que viene los tipos empezarán a subir y eso debería incidir de manera relevante en la cotización de los bancos”, señala el gestor.