Terminamos un mes de julio positivo para la mayoría de los activos de riesgo. A pesar de que la geopolítica ha seguido teniendo un impacto material en la evolución de los mercados, la dinámica positiva de los datos macroeconómicos y el buen arranque de la temporada de resultados en Estados Unidos han logrado imponerse y las bolsas han conseguido cosechar buenas rentabilidades a nivel global. A finales de mes conocimos la publicación del PIB del segundo trimestre en Estados Unidos, que se situó en el 4,1% y supone el mejor dato de crecimiento de los últimos cuatro años.

En el plano geopolítico, la guerra comercial entre China y Estados Unidos continúa siendo el principal foco de conflicto. La prudencia en la respuesta de China a los mensajes por parte de  Washington, tras un cruce de amenazas, logró tranquilizar a los mercados. Además, a finales de mes tuvo lugar una reunión en Washington entre el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y el presidente estadounidense, Donald Trump, que permitió relajar las tensiones comerciales. Aunque no se llegó a ratificar ningún acuerdo firme, parece que existe voluntad entre las partes para eliminar aranceles y mantener unas relaciones comerciales amistosas.

De esta forma, el índice mundial de renta variable subió un 3,08% en moneda local en julio y un 2,83% en euros. La fortaleza de los datos macroeconómicos en Estados Unidos y el mantenimiento de los principales indicadores en Europa siguen generando un clima de optimismo entre los inversores.

Por regiones, Estados Unidos sigue presentando un comportamiento muy consistente gracias al soporte de los datos macroeconómicos y a un excepcional arranque de la temporada de resultados del segundo trimestre del año. Con los resultados de la mitad de las compañías ya publicados, los datos están siendo francamente buenos e incluso están mejorando las expectativas del consenso de analistas que ya habían sido revisadas al alza. Hasta la fecha, se estima que el beneficio medio de las compañías del S&P 500 crezca un 23% en el segundo trimestre, frente al 20% que se esperaba al principio de la temporada. En este entorno positivo, el S&P 500 consiguió una subida superior al 3% durante el mes de julio.

En Europa, el mes también ha sido positivo y el Euro Stoxx 50 subió un 3,83%. Aunque la temporada de resultados en Europa no está siendo tan brillante como en Estados Unidos, el mantenimiento de los indicadores macroeconómicos en lecturas, que apuntan hacia una expansión de la economía y la relajación de las tensiones comerciales, han permitido un buen comportamiento de los índices europeos. En emergentes, resultados positivos en el acumulado del mes, aunque algo peores en términos relativos frente a los mercados desarrollados. El índice MSCI EMF ha conseguido cerrar el mes en terreno positivo con una subida en euros del 1,46%.

A nivel sectorial, se revierte la rotación sectorial que veníamos observando y por la cual los sectores value han conseguido un mejor comportamiento relativo frente a los sectores growth. De esta forma, con el cierre del mes en moneda local destacaron positivamente: industriales (4,74%),

En términos de valoración, seguimos observando las mejores oportunidades de inversión en los mercados de renta variable. Aunque consideramos que la bolsa estadounidense está cotizando a niveles menos atractivos, sí vemos interesantes las valoraciones que presentan Europa, Japón y los mercados emergentes; sobre todo en la región de Asia-Pacífico. Mantenemos nuestras recomendaciones de inversión: sobreponderamos la exposición de renta variable al 60%, continuamos con una importante infraponderación en renta fija (30%) y mantenemos la inversión en activos monetarios en el escenario neutral del 10%.

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