Un repaso al 2013

 

Acabamos de cerrar un ejercicio espectacular. El índice mundial de renta variable se ha revalorizado un 18,7% en euros, o un 15,0% si incluimos los mercados emergentes.

Ha sido un año para estar invertidos en bolsas de mercados desarrollados y en deuda de países periféricos europeos, pero en poco más y, sobre todo, evitar todo lo que tuviera que ver con los mercados emergentes y las materias primas.

Las diferencias de rentabilidad entre distintas clases de activos o entre distintas áreas geográficas han sido enormes. La bolsa japonesa ha subido un 50% en 2013, la brasileña ha caído un 15%.

A nivel sectorial el comportamiento no ha seguido un patrón clásico, mezclándose sectores cíclicos y defensivos tanto en los mejores como en los más rezagados. Así, destacaban positivamente consumo cíclico (+31%) y farmacia (+28%), y negativamente materias primas (-3,2%) y servicios públicos (+4,2%).

En renta fija también se han producido grandes divergencias. El bono estadounidense a 10 años ha subido más de un 1% en TIR (ha caído un 10% en precio) mientras el bono español reducía su tipo desde el 5,27% hasta el 4,15% y conseguía comprimir la prima de riesgo cerca de 200 puntos básicos.

El euro ha sorprendido por su fortaleza en 2013. Se ha apreciado frente a la mayoría de divisas internacionales a pesar la pobre evolución económica – en términos absolutos y relativos- de la Zona Euro.

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@abanteasesores