Invertir en una amplia gama de clases de activo ofrece a los inversores una forma sencilla de mejorar su potencial de rentabilidad y de reducir el riesgo de la cartera. Esto resulta especialmente importante ahora que tanto la renta variable como la renta fija registran valoraciones elevadas y que el entorno de inversión presenta unas perspectivas más complejas.

Los tiempos cambian
Los inversores han disfrutado de unas condiciones económicas muy favorables en los últimos años, un periodo en el que la mayoría de las clases de activo tradicionales han generado sólidas rentabilidades. Las acciones se han comportado particularmente bien, pero los bonos también se han anotado ganancias significativas. Así, la inversión en carteras mixtas tradicionales (que típicamente se componen de un 60% de acciones y un 40% de bonos) ha resultado provechosa.

Los bancos centrales han sido uno de los principales factores de impulso de los mercados de renta fija y renta variable, al inyectar grandes cantidades de dinero barato para estimular la actividad económica. Sin embargo, no parece que la fiesta vaya a durar mucho más. Ahora que la economía mundial se ha recuperado –sobre todo la estadounidense– los bancos centrales ya no ven tan necesarias las medidas de estímulo y los tipos de interés están empezando a subir, lo que supone un problema para las carteras tradicionales cuya rentabilidad depende únicamente del comportamiento de las acciones y los bonos. 


Un enfoque más amplio
La inversión en multiactivos resulta particularmente adecuada para un entorno de inversión más complejo, como el actual, porque ofrece exposición a un diverso conjunto de clases de activo. La buena noticia es que ahora los inversores pueden acceder a un abanico de activos mucho más amplio que nunca, que incluye deuda de mercados emergentes, divisas, tipos de interés, inflación, volatilidad, infraestructuras, activos inmobiliarios, bonos de alto rendimiento (high yield), préstamos, titulizaciones de activos (ABS), títulos vinculados a seguros (ILS), financiación de litigios o plataformas de préstamos a particulares y empresas (MPL), entre otros.

Diversificar entre una amplia gama de clases de activo de diferentes áreas geográficas no solo potencia las oportunidades para generar rentabilidad sino que, lo que es más importante, puede contribuir a moderar las pérdidas, al repartir más el riesgo. Por ese motivo, la inversión en multiactivos representa una forma de construir carteras más resistentes que sigan ofreciendo potencial de rentabilidad.

Aunque invertir en multiactivos podría parecer fácil, construir una cartera multiactivos puede resultar terriblemente complicado para el inversor con menos experiencia. En palabras de Warren Buffett, «invertir es sencillo, pero no es fácil». Por eso es importante invertir de la mano de gestores con capacidades de análisis amplias y profundas que les permitan tomar decisiones de inversión acertadas. 

Adiós al índice de referencia
Una de las razones de la visión cortoplacista que muestran muchos gestores de inversión es la obsesión con los índices de referencia y con los grupos de comparables. Es comprensible ya que a menudo la gestión de un gestor se juzga en relación con el comportamiento del índice o del grupo de comparables, normalmente en periodos de tres años o menos. Sin embargo, estas comparaciones pueden provocar que se adopten decisiones sesgadas que vayan en contra del objetivo primordial de la inversión: ofrecer buenas rentabilidades a largo plazo y gestionar el riesgo de pérdida del capital. 

Liberada de las limitaciones que impone un índice de referencia, una cartera multiactivos puede acceder a un universo de oportunidades mucho más amplio y diverso. Además, un enfoque de este tipo permite que los gestores puedan invertir únicamente en sus ideas de mayor convicción –aquellas que, en su opinión, ofrecen las mejores oportunidades para generar rentabilidad a largo plazo– en vez de preocuparse por si el fondo sobrepondera o infrapondera determinados valores o mercados.

Aprovechar el comportamiento irracional
Los mercados de inversión dependen de cómo reaccionan las personas ante ciertos acontecimientos y ante el comportamiento de otros inversores. Al igual que nos ocurre a las personas, los mercados pueden pasar rápidamente de la calma relativa al caos y, a menudo, se comportan de forma irracional. Los sesgos del comportamiento que dictan las decisiones de los inversores pueden ofrecer interesantes oportunidades de inversión. 
Por ejemplo, los temores sobre China acabaron convirtiendo el 24 de agosto de 2015 en un «lunes negro» en el que el pánico de los inversores provocó el desplome de los mercados financieros mundiales. Sin embargo, estos temores eran exagerados y los mercados rebotaron rápidamente. El índice FTSE británico perdió 72.000 millones de libras el lunes, recuperó 60.000 el jueves y cerró esa semana con un avance del 1%. Obviamente, se perdió y se ganó mucho dinero, pero, para poder tomar las decisiones adecuadas, los inversores tuvieron que mantener la cabeza fría y dejar de lado sus emociones.

Los gestores que pueden aplicar un enfoque de inversión flexible y que confían lo suficiente en sí mismos para adoptar una posición contraria a lo que hace la mayoría pueden beneficiarse de este tipo de oportunidades. En este sentido, un enfoque multiactivo puede resultar útil, ya que una cartera multiactivo bien diversificada probablemente resistirá mejor las bruscas correcciones del mercado, por lo que el gestor estará mejor preparado psicológicamente para pensar de forma objetiva y tomar decisiones más sensatas. 

Conclusión
Es probable que a partir de ahora resulte más difícil generar rentabilidad en renta variable y renta fija, por lo que los inversores tendrán que aplicar un enfoque más amplio para alcanzar sus objetivos de rentabilidad. Las estrategias diversificadas en multiactivos resultan particularmente adecuadas para el entorno actual, ya que ofrecen más oportunidades para generar rentabilidad junto con una mayor capacidad de resistencia potencial en periodos de estrés del mercado. 

https://www.aberdeenstandard.com/es-es/spain/institutional/insights-thinking-aloud/article-page/why-multi-asset-portfolios

Las opiniones y conclusiones expresadas en esta comunicación se basan únicamente en el interés general y no deben tomarse como asesoramiento de inversiones o como una invitación a comprar o vender ningún título específico.

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