Juan Luis García Alejo, director de Análisis y Gestión de Inversis, analiza en este vídeo el porqué de que siga habiendo crisis de crédito y basa su razonamiento en el  problema fundamental de la fragmentación.

“Es decir, un crédito, con menos de un año de vencimiento y menos de un millón de euros para una pequeña empresa en España es dos puntos más caro que en Alemania o un punto más caro que Francia. Esto no está solucionado a pesar de que tenemos los bancos mucho más limpios y desde el punto de vista de la solvencia son creibles”, explica García Alejo y continúa:  “No es fácil de arreglar a corto plazo, la economía está parada y lo que tenemos probablemente es el crédito mal ubicado, mal asignado, a proyectos que no debe. Hay un problema de demanda, no hay tanta demanda como parece y un problema de oferta derivado de la fragmentación”.

¿Cómo afecta entonces esta crisis de crédito a los mercados? “El crédito sigue siendo un motor para la actividad económica. La percepción de que no hay crédito es un problema que afecta a cómo es percibida la solvencia de un sistema o el buen funcionamiento del mismo. Mientras persista la fragmentación o ésta sea creciente, los bancos desconfiarán en general de cuál es el actual estado de forma del sistema financiero”, reconoce el experto aunque puntualiza: “No es el caso, tenemos una fragmentación todavía elevada, se está tratando de resolver y eso mejorará a futuro. Hemos pasado de hace un año de tener mucho miedo a lo que era el funcionamiento del sector financiero a tener que resolver problemas muy concretos y muy puntuales como es la fragmentación”.

En este sentido,  ¿desconfían los bancos de los cumplimientos de pago por parte de pymes y ciudadanos? García Alejo responde seguro: “Absolutamente”, y añade: “Los bancos ahora mismo, esgrimen un problema de demanda a la hora de decir por qué no hay tanto crédito. Y esto es básicamente porque los negocios son menos rentables, recordemos que la gran pintura macroeconómica de España sigue hablando de un 26% de desempleo, morosidad creciente que supera el 12% y unos bancos para los que el crédito sigue siendo un bien escaso y que ha de ser cada vez más caro”.

En este entorno,  “los bancos cuando miran a sus potenciales clientes van a elegir los proyectos de forma mucho más restrictiva, y en ese sentido sí que se puede decir que hay cierta desconfianza.Pero en la medida en la que mejore la macroeconomía o se pongan medidas de acceso a mercado u otras vías que no sean bancarias, veremos como el crédito empieza a mejorar”, concluye el director de Análisis y Gestión de Inversis.

Publicado en Observatorio Inversis