La canciller alemana, Angela Merkel, ha cosechado una contundente victoria en las elecciones generales del pasado fin de semana. Su partido, la Unión Demócrata Cristiana, ha conseguido nada menos que un 41,5% de los votos, junto a sus aliados de la CSU.

Los mercados han reaccionado con bastante tibieza al resultado electoral, a la espera de los pactos de Gobierno que Merkel pueda alcanzar para hacerse con la mayoría en el Parlamento. Hablamos con Juan Luis García Alejo, director de Análisis y Gestión de Inversis Banco, de lo que supone para los mercados la reelección de Merkel.

 

Pregunta (P)- ¿Cómo interpreta la modera da reacción que han tenido los mercados al resultado electoral en Alemania?

 

Respuesta (R)- Más que una reacción tibia, diría que se ha cumplido el escenario que se manejaba, ha habido ausencia de sorpresas y el mercado se ha movido en terreno conocido, sin estridencias. Se ha sido coherente con lo que se decía y con lo que se ha visto. Con el triunfo de Merkel, los alemanes premian una forma de hacer. Externamente, ella ha guiado la marcha de los asuntos europeos, ha sido la gran líder de la crisis. Internamente, ha preservado los intereses de los ahorradores alemanes, ha logrado que los problemas externos no les pasen factura, y eso le ha granjeado respeto.

 

P- Las negociaciones para formar Gobierno llevarán su tiempo, ¿puede generar esto incertidumbre en el sentimiento del mercado?

 

R- La política pactista es algo habitual en la política alemana, la experiencia nos muestra que estas negociaciones se resuelven entre dos y seis semanas de plazo. De las dos vías que ahora hay abiertas, la del SPD, tras la última experiencia que han tenido en la coalición de Gobierno, le puede poner las cosas algo más tensas, pueden introducir alguna precaución adicional. La otra vía, pactar con Los Verdes, me parece más remota. En todo caso, la negociación llevará a un acuerdo. Merkel apostará por el pragmatismo y la estabilidad. En los mercados podemos ver algo de incertidumbre hasta que se cierre la formación del Gobierno alemán pero no una volatilidad excesiva.

 

P- El triunfo de Merkel, ¿es una mala noticia para los países periféricos por la defensa a ultranza que ha realizado la canciller de la austeridad y las reformas?

 

R- Merkel se ha mostrado como una convencida de que de la crisis se sale con reformas intensas y persistentes, pero todos han flexibilizado sus posturas en el último año. Ni mucho menos Merkel está pensando en el austericidio. La exigencia de políticas reformistas siempre tiene coste, pero no hay motivo para ser excesivamente quejoso. No es una mala noticia para los periféricos, Merkel ha demostrado que es estricta pero también pragmática. Todo va a seguir siendo parecido a lo que hemos visto hasta ahora.

 

P- Algunos avances pendientes en la construcción europea se mantenían parados a la espera de conocer el resultado de las elecciones alemanas, ¿sería ingenuo esperar que ahora se reactiven?

 

R- Los avances se irán consiguiendo, pero de manera muy lenta. La vía que vamos a seguir en la construcción europea es una vía pragmática, lenta. La agenda política se verá más impulsada por catalizadores externos. El lema de ‘Esto se soluciona con más Europa’ no parece que vaya a ser el que siga Merkel ahora. La unión bancaria se está discutiendo, la negociación del tercer rescate a Grecia, todos los temas se irán poniendo encima de la mesa, pero a la misma velocidad que estos últimos años, es decir, lenta.

 

P- ¿Cambian en algo sus recomendaciones de inversión, a la vista del resultado electoral en Alemania?

 

R- Puede afectar puntualmente a algún sector o compañía, como el sector eléctrico, sometido a crecientes presiones, o al ámbito de la tasa sobre las transacciones financieras. Más allá de eso, a corto plazo no cambiamos nuestra visión. Los mercados están muy cerca de sus valoraciones de equilibrio, tienen moméntum,  hay dinero institucional entrando en renta variable. Mantenemos nuestra recomendación positiva para renta variable, con la advertencia de que los retornos tienen que tomarse un respiro, y en ese respiro jugamos. A largo plazo, los resultados empresariales pueden seguir dando impulso a Europa.

 

Publicado en el Observatorio Inversis