Álex Fusté
Chief Economist
ANDBANK
 
Apreciados colegas y clientes,
 
Como todos ustedes saben, el fin de semana pasado se celebró en Tokio la asamblea del FMI (con sus famosas revisiones a la baja en el PIB de casi todos los países). Ayer, leyendo con más detenimiento las actas de todo lo ocurrido y conversar con algunas fuentes cercanas al evento, caí en la cuenta de que el FMI realizó en Japón un enorme ejercicio de honestidad intelectual (tal y como lo definió un proveedor).
 
¿Cuál? Reconocer un enorme error de cálculo. Me explico, hasta la fecha, el organismo estimaba que el multiplicador de ajuste fiscal sobre el PIB era alrededor del 0.6% (es decir, por cada 1% de reducción del déficit, el PIB caería un 0.6% en los países que realizan este ajuste).
 
Bien, la señora Lagarde reconoció que para el período 2009-2011 dicho multiplicador ha sido mucho mayor, y que sus estimaciones, por tanto, han sido erróneas, lo que la llevó a desmarcarse del discurso de austeridad que han abanderado hasta la fecha (créanme, algo insólito para el FMI).