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(Vídeo)¿Funciona la redistribución de la riqueza?


Escrito 30 May 16

La redistribución de la riqueza es un concepto que se ha puesto de moda últimamente. En el video de hoy voy a dar mi opinión acerca del tema, junto con dos casos reales de países que aplicaron dichas políticas. Espero que os guste esta nueva sección de videos sobre conceptos de economía.

 

Un saludo y buena inversión.

Alejandro.

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Comentarios (34)

Pacheco49 Conservador, - en palabras de W.Buffett- "No arriesgaría todo lo que tengo para conseguir lo que no necesito "lo cual no me impide buscar por nuevos caminos.

1 Jun 16

De acuerdo con @clarpunk y añado la libertad no es el derecho a que me den... la libertad es el derecho a ganarmelo con mi esfuerzo ,saludos.

2 Jun 16

En América Latina, dada la aplastante influencia marxista, el discurso populista derivado de ella ha puesto siempre el énfasis central en la idea de la igualdad material. Siempre se alega que hay un grupo que tiene demasiado, y otro muy poco, y por tanto debe confiscarse al que tiene más para repartir, sin distinguirse si esa riqueza fue obra de un trabajo duro y honesto o a través de medios ilegales o de los privilegios arbitrarios otorgados por el Estado.

No cabe duda, por supuesto, de que en muchos países existen élites empresariales y sindicales bastante corruptas que han buscado enriquecerse mediante sus contactos con el poder político y utilizando los privilegios que así pueden obtener. Pero hay menos dudas aun de que cada vez que el populista llega al poder para hacer “más iguales” a todos, lo que hace es concentrar el poder en sus manos incrementando la desigualdad y condenando a la población a mayor miseria material. Lo mismo se aplica a todo intento revolucionario que hayamos conocido, siendo la Cuba de los hermanos Castro el ejemplo más patológico.

Otro tanto pasaba con Chávez, y pasa hoy con su régimen encabezado por Maduro, al igual que con los Kirchner, Dilma Rousseff o la familia Bachelet, hoy envuelta en escándalos de corrupción. Ellos y tantos otros gobernantes latinoamericanos que se hicieron millonarios mientras pontificaban sobre la igualdad. Obviamente, esto se aplica a izquierdas y derechas (la corrupción de Menem en Argentina y Fujimori en Perú, por ejemplo), pero lo específico del caso de las izquierdas es que hacen de la desigualdad su gran bandera de lucha mientras se llenan los bolsillos.

¿Cómo puede ocurrir esto? La respuesta la daría George Orwell en su célebre Rebelión en la granja. Al final, viene a decir Orwell, los predicadores de la igualdad que lideran la revolución, en realidad, lo que quieren no es abolir los privilegios, sino transferírselos a sí mismo y asegurárselos para siempre. Entonces el régimen que vienen a instaurar es mucho más radical y crudo que el anterior, porque ahora ellos deben asegurarse de que nos les pase lo mismo que a quienes desbancaron.

Y es que detrás no hay otra cosa que esa “igualdad” orwelliana, es decir, la vieja ley de somos todos iguales, pero que “ unos somos más iguales que otros”.

2 Jun 16

Siempre me ha sorprendido lo poco que se valora (y se entiende), desde determinadas ópticas, el proceso de creación de riqueza y la importancia que tiene la libertad en este proceso.

Pero también me sorprende desde ópticas contrarias, lo poco que se entiende la contribución de cierta redistribución de la riqueza, en un elemento tan importante para la creación de la misma como es cierta paz social. Y no solo esto, sinó de lo poco que sirve la riqueza sin un entorno que acompañe el poder disfrutar de cierto bienestar.

Como ya comenté en otro post anterior, no es cuestión baladí en que medida se debe redistribuír la riqueza y en que forma, pero para ver que tan nefasto puede ser hacerlo en exceso o en defecto, sólo necesitamos mirar ejemplos históricos de toda clase. Y, latinoamerica, suele ser una muestra de lo perjudicial que es ir de un extremo al otro.

Siempre que converso con alguien que dice estar enfadado por pagar demasiados impuestos, le digo que se puede estar en desacuerdo con como se gastan estos impuestos por parte de quienes mandan, pero la gente que formamos, unos más por arriba otros más por abajo, la capa media de la sociedad, somos los más disfrutamos del relativo bienestar social que, en mayor o peor medida, hemos disfrutado los últimos 40 años. Y si de algo nos tenemos que quejar no es tanto de si pagamos más o menos sinó de lo bien o mal que se gastan.

Resulta curioso que  algunos que se quejan del exceso de "redistribución" de la riqueza, son los primeros en intentar beneficiarse de lo público y de esa supuesta redistribución.

2 Jun 16

En mi opinión @internesto, esto que comentas es causa, simplemente, de la naturaleza humana. Los seres humanos tenemos una opinión excesivamente buena de nosotros mismos. Creemos que nuestra inteligencia nos hace estar muy por encima del resto de los animales. Y, como digo, en mi opinión, resulta que nuestra razón no es tan avanzada ni tan fenomenal, pues no la podemos desligar de nuestro subsconsciente y de nuestro cerebro primitivo. Al final el ser humano, como cualquier otro animal, se guia más por sus instintos básicos que por su razón. Aunque nos guste creer lo contrario (la bolsa, los pánicos y las manías son buena prueba de ello). Y cuando se actua siguiendo instintos básicos lo más normal, en el caso de la riqueza es que tendamos a tratar de acumularla. Por aquello de asegurar nuestro futuro y el de nuestra prole. Por otro lado, como todo en la naturaleza, el ser humano también sigue la ley del mínimo esfuerzo. Cuando alguien tiene el poder inmenso de decidir quien gana o no dinero, quien sale beneficiado de qué norma, quien puede abrir un negocio y quien no, cuando alguien acumula tal cantidad de poder, lo más natural es que acabe corrompiendose, pues como digo, su instinto también le hará tratar de acumular riquezas y la ley del mínimo esfuerzo le hará propenso a hacerlo sin esfuerzo. La corruptela, una vez que se tiene poder, es un método muy sencillo de acumular riqueza. Por estos motivos yo no creo en el Estado y me considero a mi mismo profundamente liberal.

  Por otro lado, como dice @agenjordi, vaya sociedad es aquella que no hace una cierta distribución de la riqueza. Desde mi punto de vista, el ser humano a parte de ser una especie animal más, como decía antes, es un ser social. No somos animales individuales. Nos relacionamos y organizamos en estructuras sociales. Y lo hacemos para buscar la seguridad del grupo. Desde este punto de vista la redistribución de la riqueza se hace inevitable y necesaria. Y es por esto que me considero a mi mismo un socialista.

  No existe un modelo de estado perfecto, ni un sistema económico perfecto que funcione a la perfección todo el tiempo. Al menos eso creo yo. Quizá el modelo más sensato sea algo parecido al modelo suizo, sin una cabeza de estado poderosa, con el poder bastante descentralizado en sus cantones y con mayor participación del pueblo en las decisiones del Estado. Mayor democracia directa. Creo que en el mundo en el que vivimos es una vergüenza que no haya más democracia directa. Herramientas para hacerla ya las tenemos.

2 Jun 16

Cuando se habla de mayor democracia directa, una sola palabra debería bastar para asustarnos: California. Ese estado norteamericano es la experiencia real que más se acerca a la utopía democratizadora pero nadie habla de ella. Qué extraño.

California ha llevado al extremo el lema de Abraham Lincoln del Gobierno de la gente, por la gente y para la gente. El lema de un presidente republicano estadounidense que, por cierto, esgrimen ahora los dirigentes de la nueva izquierda europea que contraponen su modelo al caduco de la democracia representativa. Qué cosas...

Como muchos estadounidenses, los californianos eligen democráticamente a un amplio elenco de cargos públicos, desde el prototípico sheriff hasta el fiscal del distrito. Al contrario de lo que ocurre en el resto de Occidente, donde estos cargos son ocupados por funcionarios estables u otro tipo de fórmulas no democráticas. Pero es que, además, los californianos pueden rechazar a muchos de sus cargos a mitad del mandato. Esta fórmula es muy parecida a los revocatorios propuestos por partidos de la nueva política como Podemos. Una fórmula bellísima sobre el papel: si no nos gustan nuestros representantes, ¿por qué no podemos echarlos hoy mismo? Si no cumplen “lo prometido”, ¿por qué tenemos que “sufrirlos” durante cuatro años?

Los californianos están también muy cerca de los promotores de una “democracia real”, pues pueden rechazar en referéndum decisiones que hayan tomado sus representantes. Y California es uno de los sistemas políticos de la historia de la humanidad donde más iniciativas populares han sido sometidas a referéndum. Es difícil, por tanto, encontrar una democracia más pura, donde la voz de los ciudadanos pese más, que en California.

Los californianos han votado cientos de iniciativas de todo tipo: por ejemplo, han restringido impuestos, pero también han exigido un determinado nivel de gasto en ámbitos como la educación. Los ciudadanos de California han utilizado la democracia directa con un gusto realmente exquisito: más de lo bueno y menos de lo malo.

Como es fácil imaginar, la democratización de decisiones tan concretas (comprometer gastos sin tener en cuenta los vaivenes en los ingresos, o restringir ingresos sin tener en cuenta los vaivenes en los gastos) ha sido desastrosa. De ser unos de los mejores estados del país hace sólo una generación, la cuna de Hollywood y de Silicon Valley, se convirtió, a principios de la década de 2010, en un “ estado ingobernable”. Los políticos californianos lo tienen muy difícil para equilibrar presupuestos cuando los votantes les imponen recortes en los impuestos e incrementos en el gasto al mismo tiempo. Sobre todo si, además, pueden ser revocados a medio mandato. En resumen, la democratización llevó  a California a la bancarrota no sólo presupuestaria, sino también política.

El caso de California enseña que la democracia popular necesita límites. Cuando los representantes, aquellos a los que despreciamos frecuentemente con el “no nos representan”, carecen de un mínimo margen de maniobra y de un horizonte temporal conocido (digamos cuatro años), no pueden adoptar decisiones mínimamente eficientes y sostenibles. Una democracia más limitada no quiere decir que sea de peor calidad. ¿O es acaso peor la de Massachusetts que la de California?

2 Jun 16

hola @internesto. No sabía del caso de California. Es interesante lo que comentas. Como pongo más arriba creo que la incultura económica es uno de los males de nuestros días. Por otro lado, la libertad conlleva responsabilidad. Antes o después los californianos deberían hacerse responsables de sus decisiones. Y ojala aprendan de ellas y así evolucionen. Creo que ese es el camino correcto. En el caso suizo, por ejemplo, se votó hace poco una propuesta socialista de aumentar el salario mínimo. No contó con el apoyo del pueblo. Diferencia con California? No lo sé, pero ya digo que el sistema suizo me atrae. 

  Tienes razón al sugerir que la democracia directa tampoco es la panacea. Seguramente no lo sea. Pero creo que buneas dosis de libertad ( y responsabilidad) unido a una mejor democracia pueden ser la fórmula más ventajosa a largo plazo. Aunque francamente, no lo sé. Un saludo

Pacheco49 Conservador, - en palabras de W.Buffett- "No arriesgaría todo lo que tengo para conseguir lo que no necesito "lo cual no me impide buscar por nuevos caminos.

2 Jun 16

¡ Gracias por ilustrarnos @internesto ! interesante y desconocida para mi la situación política de California , está claro que tomar decisiones en el extremo de cualquier planteamiento es generalmente un error,saludos.

2 Jun 16

@clarapunk @Pacheco49

Gracias a vosotros por vuestros comentarios.

3 Dec 16

Quiero destacar la valentía de Alejandro por decir la verdad aunque sea incomoda porque actualmente no es políticamente correcta. Además de los riesgos de quiebra de un país está la cultura que se instaura en las cabezas de las personas. La quiebra económica puede ser algo difícil de lo que levantarse pero si a esto le añadimos una mentalidad drogodependiente de un superestado, una mentalidad a la que se le ha matado cualquier vestigio no sólo de motivación personal por el esfuerzo y por los retos sino también cualquier deseo de independencia personal, y de orgullo personal por objetivos peleados y logrados...difícil romper semejante espiral de deterioro; ojalá encontremos la manera de romper ese proceso antes de que la inercia no nos deje salir; desde luego los ejemplos de países propuestos por Alejandro deberían ser más que suficiente para que reaccionemos 

3 Dec 16

Muy buen video....lo obvio no tiene discusión.

Pero no es buena política el que tus votantes sean independientes económicamente ....si tienes un partido populista de izquierdas (o derechas) más si cabe .

A Fidel en Singapur (o Hong Kong)  no tendría más repercusión que unos pocos programas de reallity show .... como  con Chaves o Hitler (llegado el caso de política -ficción) .

Los salvapatrias necesitan a pobres y desesperados .

A propósito , en Hong Kong , los residentes no  pagan impuestos que actividades económicas generadas fuera del enclave ....en Rusia pagan ,pero poco . Si alguien demostró talento para hacer fortuna no va a ser tan tonto de dejar que lo desplumen .

No olvidemos que Ryanair pretende hacer los billetes de avión prácticamente gratis ..... osea fijar tu residencia en cualquier parte del mundo no será un problema muy grande .

Claro, Mali,Mongolia ,Venezuela o Cuba , no tienen las conexiones aereas de Luxemburgo, Londres,Singapur o Dubai.

Todos sabemos lo que hay ..... la gente que vota a Podemos tambien .... el problema de fondo (el grave) ...es porqué permitimos que esa gente llegue a tal grado de desesperación.