Principales catalizadores y situación semanal de los mercados, del 25 al 29 de mayo de 2015

Cierre semanal

La calma ha retornado a los mercados de deuda pública tras el aviso de las últimas semanas. El activismo de los bancos centrales en busca de la estabilidad económica, unido a cierta decepción en los datos de actividad, han tranquilizado a los inversores. La combinación de crecimiento moderado, baja inflación y abundante liquidez parece que se va a mantener en los próximos meses. Teniendo en cuenta que no se esperan cambios apreciables en política monetaria global y que el primer trimestre del año nos ha dejado uno de los menores crecimientos de la economía mundial en un ciclo expansivo desde hace quince años, no parece que el moderado aumento en las expectativas de inflación sea suficiente para que, a corto plazo, se inicie un intenso cambio de tendencia en los mercados de bonos. La única incógnita continúa siendo Grecia y la enésima fecha clave es el 5 de junio, cuando el país heleno debe pagar 300 millones al FMI.

Como en diversas ocasiones en los últimos tiempos, los bancos centrales han salido al rescate del mercado en momentos delicados. Por un lado, un miembro destacado del Consejo del BCE (Benoit Couré) declaraba el lunes que la autoridad monetaria europea podría comprar más bonos de lo estipulado en los meses de mayo y junio, teniendo en cuenta las escasas emisiones gubernamentales en los meses de julio y agosto. Esto fue recogido con optimismo por parte de los inversores, máxime cuando el propio Coeuré mostró su preocupación por la intensidad de la corrección en el mercado de bonos.

Índices Renta Variable, semana del 25 al 29 de mayo de 2015 

Por otro lado, ya parece claro que la FED, al menos, esperará hasta el otoño para iniciar el proceso de normalización monetaria y, de hecho, en las actas del último FOMC (28-29 de abril), una parte del Consejo expresó su preocupación por un enfriamiento del PIB en EEUU que puede ser algo más que un hecho puntual, atendiendo al impacto de la apreciación del dólar sobre la demanda externa y de la bajada del precio del petróleo sobre las inversiones en los sectores energéticos. Lo cierto es que están aumentando las dudas sobre el comportamiento en el medio plazo de la actividad en EEUU, algo preocupante para una economía que ya lleva creciendo seis años y medio. Una vez descontado que la debilidad de la actividad de enero a marzo se debió a factores estacionales, lo cierto es que el segundo trimestre se ha iniciado con un flojo comportamiento de indicadores tan importantes como las ventas minoristas. Por tanto, se empieza a cuestionar las expectativas de repunte del consumo (variable clave en EEUU), a raíz de la mejora en el poder de compra de las familias tras el desplome en los precios energéticos. Las perspectivas de corto plazo para las familias siguen siendo positivas: el mercado laboral mantiene un ritmo de creación de empleo muy dinámico (223.000 en abril), aparecen las primeras señales de aumento en los salarios (según el indicador de costes laborales del primer trimestre de 2015) y las encuestas de confianza se encuentran en niveles de 2007. Sin embargo, la evolución reciente del consumo parece reflejar que los consumidores, sorprendentemente, están destinando mucha renta disponible al ahorro. Con todo, parece probable que el crecimiento del segundo trimestre, siendo claramente superior al registrado en el primero, no vaya a ser tan fuerte como se esperaba, con lo que se seguirán revisando a la baja las expectativas de crecimiento para el conjunto de 2015.

Respecto a los datos macroeconómicos publicados en EE.UU., han generado cierto optimismo, ante la posibilidad de que la economía norteamericana vuelva a ganar momentum en el segundo trimestre, después de unos meses bastante decepcionantes. Así, los indicadores regionales de actividad mejoraron, aunque menos de lo esperado. Aumentaron los pedidos y el empleo continúo expandiéndose aunque de forma más lenta. No obstante, la gran sorpresa positiva se vio en el mercado inmobiliario. El dato de viviendas nuevas creció un 20% en tasa mensual, siendo está la mayor subida en 25 años, mientras que los permisos de construcción aumentaron un 10% en el mes de abril. Además los subsidios de desempleo, siguen a niveles históricamente bajos, lo que debería traducirse en un buen informe de empleo para el mes de mayo. En cuanto a los datos de IPC, salieron algo por encima de lo esperado, sobre todo en la versión subyacente, empujando al alza la cotización del dólar.

En la Eurozona, la recuperación continúa pero con menor intensidad. En Alemania, el índice de expectativas ZEW experimentó una importante caída hasta los 41,9 puntos desde los 53,3 de abril, si bien sigue por encima de la media histórica y reflejando expansión. La encuesta IFO cayó ligeramente hasta los 108,5 puntos desde los 108,6 del mes anterior. Continúo el aumento del superávit comercial en la Eurozona hasta alcanzar el 2,2% del PIB en marzo y mejoraron los datos de construcción en la región con un avance del 0,8% en el mes. El dato más importante de la semana, el PMI compuesto de la zona euro de mayo cayó ligeramente hasta los 53,4 puntos desde los 53,9 de abril. No obstante sigue claramente por encima del nivel de 50 puntos. La desaceleración del sector servicios no pudo ser compensada con la ligera mejora del sector industrial. Por países, el crecimiento en Alemania se enfría, mejora la situación en Francia y la periferia parece que continúa liderando, aunque habría perdido algo de tracción.

En España, continúan las buenas noticias macroeconómicas: en un contexto de debilidad del crecimiento mundial, las exportaciones ascendieron en el mes de marzo a 23.000 millones, lo que representa un aumento interanual del 12,5%. Por áreas geográficas, repuntaron con fuerza las exportaciones a la UE (+11,4% interanual, el mayor avance desde julio de 2014) y, especialmente, las destinadas al resto del mundo (+14,5%, ritmo desconocido desde hace dos años). Por su parte, las exportaciones a la UEM crecieron algo por debajo (+9,8%), destacando las ventas a Alemania (+15,7%). Por tanto, con el lógico retardo, se empieza a notar la ganancia de competitividad que ha supuesto el intenso movimiento de depreciación del euro (especialmente, frente al dólar) registrado desde hace prácticamente un año. En este sentido, desde mediados de 2014, cuando empezó a depreciarse el euro, la mejora de competitividad de la economía española medida por el tipo de cambio efectivo real ha sido de un 7,5%, a lo que también ha contribuido el buen comportamiento de la inflación.

Respecto a las elecciones autonómicas y municipales en España, los resultados generan dudas sobre la gobernabilidad de muchas regiones y muestran una gran fragmentación de voto; Podemos, a pesar de representar solo un 10% de los votos totales, obtiene un respaldo muy significativo en las grandes ciudades y, por otra parte, la suma de votos de la izquierda supera a la de centro derecha, con lo que el resultado electoral no se presenta a priori positivo para los mercados financieros.

Hoy lunes permanecerán cerrados por festivo los mercados de EEUU, Reino Unido, Alemania y Suiza, Dinamarca, Austria y Noruega.

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