Ahí lo tenemos. El mercado americano en máximos de nuevo. El dato de empleo en junio vuelve a echar balones fuera sobre un posible riesgo de recesión inminente. Eso sí, de repunte de tipos, casi nada de nada. Un poquito el 2 años desde niveles muy deprimidos, y ya está.

Mientras en Europa los bonos a 10 años en Alemania y, claro está, Reino Unido siguen a la suya, marcando mínimos históricos de rentabilidad.

A los bonos periféricos nos está costanto un poquito más por el asunto italiano.  Lo de Alemania y la escasez de bonos "comprables" por el BCE está aquí para quedarse hasta que su majestad, el banco central, flexibilice las reglas para su programa de compras. Lo de Reino Unido y la probable primera bajada de tipos esta misma semana por parte del BOE está más que descontado en mercado. Donde hay más dudas es en la banca italiana. ¿Cómo va a instrumentarse su recapitalización? Una vez más, esta Unión Europea adolece de falta de cohesión y de capacidad previsora, enfrentándose a los problemas según van estallándole en la cara. Como si el mercado no tuviera ya suficientes cosas por las que preocuparse.Con todo, la bolsa europea lo intenta de nuevo esta mañana. Eso sí, con la banca euro cayendo y el índice italiano también.

Arranca una semana prometedora. Más allá de Europa y sus mortificados bancos, esta es también la semana que China publica su batería de datos mensuales. Otro gran frente de mercado. Ya lo comentábamos la pasada semana. El yuan marcaba el viernes mínimos desde 2010 frente al dólar. ¿Un riesgo? Bien, no es algo que nos coja de nuevas porque son ya tres añitos cayendo. Si continúa a este ritmo sin sustos, parece que el mercado también puede vivir con ello. Ahora, necesitará datos alentadores porque en EEUU están mejorando pero al otro lado del Pacífico  sigue sin ver las cosas claras.